En su sesión de 23 de mayo, la Junta Directiva de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) eligió, de entre sus miembros, a Nacho Murgui como presidente de la FRAVM, que viene a sustituir a Francisco Caño.

Nacho Murgui, de 35 años de edad, es miembro de la A.V. Los Pinos de Retiro Sur y lleva veinte años trabajando en el movimiento ciudadano.

En el encuentro celebrado esta mañana con los medios de comunicación, Francisco Caño ha señalado que las razones de su renuncia son estrictamente personales y familiares. “Mi mandato expira el próximo mes de diciembre, pero no he sabido calcular las fuerzas para responder a la dedicación, la cantidad de trabajo y de compromisos que comporta el cargo. Por eso, el miércoles 16 de mayo anuncié a mis compañeros mi renuncia. No obstante, continuaré trabajando en la Junta Directiva y dedicando mis mejores esfuerzos a esta organización y al movimiento ciudadano madrileño, como he venido haciendo en los últimos treinta y tantos años”.

Caño ha presentado al nuevo presidente de la FRAVM, Nacho Murgui reconociendo que “me alegra ceder el relevo a una persona joven que goza de la total confianza del equipo directivo y que, sin duda, trabajará para que el movimiento vecinal responda con eficacia a los retos que imponen los nuevos tiempos. Hasta ahora ha trabajado en la comisión de urbanismo de la Federación, ha coordinado con otras organizaciones algunas de las movilizaciones por el derecho a techo y está metido de lleno en la elaboración del plan estratégico de la organización, que establecerá las futuras líneas de trabajo de la Federación”.En respuesta al descontento generado en alguna asociación por la firma del compromiso de Ruiz Gallardón, Caño ha recordado que se ha seguido exactamente el mismo procedimiento que en anteriores convocatorias.”Hemos recabado las propuestas y reivindicaciones de las asociaciones y las hemos trasladado a los partidos políticos para que las incluyan en sus programas. Ángel Pérez, Rafael Simancas, Ruiz Gallardón han asumido públicamente y por escrito determinadas de esas propuestas y reivindicaciones. Estamos a la espera de que lo haga también Miguel Sebastián. Otros candidatos han preferido no hacerlo. Ni que decir tiene que la FRAVM no ha renunciado a nada. Las propuestas y reivindicaciones que no hayan sido asumidas las pelearemos, junto con las asociaciones de vecinos, por todos los medios a nuestro alcance, tanto con la movilización como con la negociación. La FRAVM ha exigido, exige y seguirá exigiendo, entre otras, el cierre al tráfico de la Casa de Campo, el desmantelamiento del escaléxtric de Puente de Vallecas, la prolongación del túnel de Santa María de la Cabeza, la retirada de los parquímetros de los barrios periféricos de Madrid, la descentralización de competencias hacia las juntas de distrito, la elección directa del concejal presidente de las juntas municipales y un largo etcétera”. Caño ha reafirmado el firme y decidido compromiso de defender y promover la independencia política y el apartidismo de la FRAVM y del movimiento ciudadano frente a las presiones e intoxicaciones, vengan de donde vengan. “No somos ni queremos ser la correa de transmisión de nadie. Éste es uno de los logros más valiosos de nuestro movimiento y que todos y todas defendemos sin descanso.

Murgui ha agradecido la confianza que en él ha depositado la Junta Directiva y ha subrayado que “me tranquiliza saber que contaré con la ayuda y el apoyo de Caño y del resto del equipo para avanzar en la vertebración del movimiento ciudadano y por la consecución de los objetivos por los que, durante décadas, ha luchado el movimiento vecinal: la democratización de la política y la participación de los ciudadanos y ciudadanas en la toma de decisiones, el mejor equipamiento de nuestros barrios, el reequilibrio territorial, las políticas de discriminación positiva en favor de los colectivos sociales precarizados, la vivienda protegida, los servicios públicos, la protección del medio ambiente, pasando por la rehabilitación de los cascos históricos y los poblados deteriorados, la integración social de los inmigrantes, la lucha contra el cambio climático… presión-negociación. A ello sumaremos nuevos temas y nos centraremos en hacer de la Federación un espacio de encuentro que se nutra de la experiencia de los históricos y las inquietudes y conocimientos de la gente joven”.