Más de trescientas personas se dieron cita ayer por la tarde frente al hotel Wellington, el espacio elegido inicialmente por la Consejería de Sanidad para vender a “constructoras, entidades financieras, empresas de proyect finance, ingenierías…” las oportunidades de negocio del Plan de Infraestructuras Sanitarias 2007-2011 de la Comunidad de Madrid en respuesta al llamamiento hecho por la FRAVM. “Armados” con pancartas y aparatos de megafonía, los representantes vecinales marcharon al grito de “sanidad pública” y “Espe, Espe, Especulación” hasta el hotel Ritz, donde se sumaron a los centenares de madrileñas y madrileños congregados allí convocados por varias organizaciones sindicales.

Pasadas las 19.30h de la tarde, los portavoces de todas las organizaciones convocantes se dirigieron a los asistentes y denunciaron que el negocio que Esperanza Aguirre ofrecía en el interior del lujoso hotel a los empresarios supone un recorte ‘sangrante’ de los derechos laborales y sociales de millones de madrileños y alimenta la desigualdad social. ‘No nos engañemos: el nuevo modelo de financiación privilegiará a los pacientes más rentables, a los que produzcan beneficios económicos’, recordaron. Pepe Cabanillas, el portavoz de la FRAVM, denunció que ‘la situación que está generando la privatización de la sanidad pública y que los vecinos sufrimos día a día debería ser ilegal. Lamentablemente, no lo es porque son ellos quienes hacen las leyes. Hoy estamos aquí para recordarles que no vamos a permitir que su negocio sea nuestra ruina y advertirles que no vamos a bajar la guardia y que cada día seremos más’.

La concentración finalizó de forma pacífica cerca de las 20.45 horas. En el ánimo de los asistentes pesaba la conciencia de que la batalla por la defensa de la sanidad pública va a ser larga, pero que merece la pena.