Antisociales, restrictivos y nada participativos. Así ha calificado la FRAVM los presupuestos aprobados por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid para el año 2010, un diagnóstico exportable a otros municipios de la región. Por ello, y en cumplimiento de una de las propuestas de actuación recogidas en su Plan Estratégico, que fue aprobado hace unos meses, la Federación puso en marcha ayer un proceso de elaboración de “presupuestos participativos desde abajo”, para que las asociaciones vecinales, en colaboración con el tejido asociativo de los distritos, elaboren una propuesta de inversiones locales para 2011.

La primera fase de este proceso tiene un carácter formativo y persigue la puesta al día de los dirigentes vecinales sobre el actual modelo de presupuestos y las alternativas para hacerlos más participativos. La sesión de ayer, que se prolongó durante tres horas en la sede de la FRAVM de la calle Bocángel y fue presentada por el presidente de la entidad, Nacho Murgui, arrancó con la intervención de Santiago Rueda, director general de Presupuestos del Ayuntamiento de Madrid. Rueda introdujo a los presentes el concepto presupuesto para extenderse después en los ‘principios y naturaleza presupuestaria’ y en las ‘partes de que consta un presupuesto’, centrándose en su experiencia en el Consistorio de la capital.

Tras Santiago Rueda, la técnica del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Esther Castillo, expuso ‘cómo se ejecutan’ y posteriormente ‘controlan los presupuestos’, es decir, ‘mediante qué mecanismos se confirma que, efectivamente, el presupuesto se gasta en lo programado’.

Pedro Rivera, técnico del grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de Madrid, cerró el interesante y provechoso taller con una introducción a aquellos ‘capítulos del presupuesto que son susceptibles de intervención social’.

Aquellas asociaciones interesadas en disponer de alguna de las tres ponencias pueden realizar la solicitud en la FRAVM.