El mes de octubre del pasado año el Ayuntamiento de Madrid aprobó volver a implantar la tasa de basuras, que será de obligatorio pago para los propietarios de las 1.395.309 viviendas y de todos los locales comerciales de la capital. La cuantía de la tasa es proporcional al valor catastral del inmueble, estableciéndose una media de 59 euros.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), que en su momento puso de manifiesto su oposición a la “resurrección” de la tasa por considerarla meramente recaudatoria, ha remitido una carta dirigida al delegado del área de Hacienda del Consistorio madrileño, Juan Bravo, invitando a los responsables políticos a modificar el cobro por encontrar desacertada la fórmula. Francisco Caño, responsable de la comisión de Medio Ambiente de la FRAVM recuerda que “las tasas municipales deben estar relacionadas con la prestación del servicio gravado, por lo que el valor catastral no es el criterio más adecuado para establecer la cuantía a pagar. En la actualidad hay en Madrid más de 178.000 viviendas vacías cuyos propietarios no generan basura. La llamada Ordenanza Fiscal reguladora de las Tasas por Servicios y Actividades relacionadas con el Medio Ambiente no parece gravar, por tanto, la generación de residuos, como demuestra el hecho de que tampoco considera el número de residentes por vivienda como referencia para calcular la cantidad de basura que produce cada unidad familiar”. La FRAVM pide, por tanto, que el Ayuntamiento considere estos criterios para establecer la cuantía de la tasa de basuras y no se limite a gravar el servicio en base al valor catastral de las viviendas.

La Federación vecinal señala, asimismo, que la Ordenanza beneficia a los propietarios en detrimento de los inquilinos, toda vez que sólo los primeros, que podrán repercutir a sus inquilinos el pago de la tasa, podrán ser beneficiarios de la exención.

También el límite de ingresos de 7.440 euros anuales para poder solicitar la reducción de la tasa a pagar perjudica, a juicio de Caño, “a algunas de las rentas más bajas”. La FRAVM pide, por tanto al Ayuntamiento de Madrid que incremente esta cantidad a 14.976 euros anuales, el equivalente a dos veces el Salario Mínimo Interprofesional o, como mínimo, a 1,5 veces el SMI.

Por último, la Federación subraya que el procedimiento elegido para tramitar la exención (a través de Internet o pidiendo cita previa en la Junta Municipal) resulta excesivamente complejo para las personas susceptibles de solicitar la exención, en su mayoría personas jubiladas, por lo que pide al Ayuntamiento que promueva una campaña informativa dirigida a ese sector de población.