Apenas una semana después de que la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid –FRAVM- y la Asociación Madrileña de Empresarios por la Calidad del Ocio –ECO- presentaran el Manifiesto por la ordenación del ocio desde la convivencia ciudadana, que aboga por abordar desde el diálogo y la concertación social la ordenación del ocio a fin de minimizar las molestias –contaminación acústica, problemas de seguridad ciudadana… – ocasionadas por la concentración del ocio en determinadas zonas de nuestra ciudad, los medios de comunicación han hecho pública hoy la interposición, por parte de la Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid, La Viña, de un contencioso administrativo ante el Tribunal Supremo contra la nueva Ordenanza del ruido del Ayuntamiento de Madrid. La FRAVM lamenta que La Viña anteponga el la libertad de empresa y acuse el temor de un “exceso de celo municipal en materia de medio ambiente” precisamente en una de las ciudades más ruidosas de Europa. Recordemos que el Tribunal Constitucional estableció, en una sentencia dictada el 23 de febrero de 2004, que la exposición continuada a unos niveles intensos de ruido que ponga en grave peligro la salud de las personas podrá implicar una vulneración del derecho a la integridad física y moral. Por eso, considera que, en la tradicional colisión entre el derecho al ocio y la libertad de empresa y trabajo, por un lado, y el derecho al descanso y a la salud, por otro, han de primar estos últimos, máxime cuando el modelo de ocio imperante -consumista, masificado y poco cívico-, dificulta su compatibilidad.

Por todo ello, la Federación entiende que la compatibilidad de ambos intereses ha de pasar necesariamente por una reformulación que, desde el diálogo social, desconcentre, racionalice y diversifique el ocio, respetando, en todo momento, el necesario descanso de los vecinos y la normativa vigente, que respeta el derecho de ambas partes. En este sentido, se opone a la ampliación de horarios de los locales de ocio que La Viña solicita en su recurso y emplaza al colectivo de hosteleros a participar en el proceso de diálogo y concertación iniciado con la firma del Manifiesto por la ordenación del ocio desde la convivencia ciudadana.