Este año, el movimiento vecinal se ha volcado para mitigar el impacto de la crisis en los hogares de las familias más desfavorecidas durante las fiestas navideñas con recogidas solidarias y reparto de alimentos y juguetes. En Hortaleza, Carabanchel, Villaverde y Ciudad Lineal además, han echado el resto para que los más pequeños no se queden sin cabalgata.

La cabalgata popular más longeva es la de Hortaleza. En 2008, la entonces concejala de distrito, Elena Sánchez Gallar, decidió privatizar el evento, una medida ante la cual los colectivos del barrio formaron un frente común para mantener la cabalgata “de toda la vida”, una cabalgata sin patrocinios ni afán de lucro. La primera edición nació con dos carrozas. En la última, organizada por catorce colectivos con un presupuesto de 5.000 euros y la ayuda de decenas de vecinas y vecinos que realizaron labores de electricidad, pintura, carpintería, seguridad… ya fueron siete las que “cabalgaron” por las calles del distrito arrancando las sonrisas y encendiendo los ojos de los más pequeños.

Cuatro años más tarde, la Junta Municipal de Carabanchel tomó la decisión de prescindir de la cabalgata. Al igual que en Hortaleza, los colectivos ciudadanos se pusieron manos a la obra y, con la colaboración de los pequeños comercios del distrito, lograron que, desde entonces, los Reyes Magos recorrieran las calles de Carabanchel.

También desde 2012 es el tejido social el que organiza la cabalgata del distrito de Villaverde. Este año, además, con dificultades añadidas toda vez que la Junta Municipal decidió sacar a concurso público la organización del evento. El concurso, para el que se había reservado una partida presupuestaria de 120.000 euros, quedó desierto ya que la única empresa que se presentó no cumplía los requisitos. En apenas 15 días, las asociaciones y colectivos organizaron una cabalgata que cumplió y, a buen seguro, superó las expectativas de los más pequeños.

Un año más, en Ciudad Lineal la AV La Elipa también participó en la organización de la cabalgata que recorrió las calles de Ciudad Lineal, otro distrito donde la unión, la solidaridad y la ilusión vecinal suplen los destellos de los eventos organizados por empresas y marcas comerciales.