La finalización del Parque de la Cuña Verde de O’Donnell es una vieja reivindicación vecinal. Pero, a medida que pasa el tiempo y crece el deterioro de sus dos zonas inconclusas, gana en urgencia. Desde hace tiempo, los habitantes de los bloques colindantes a una de estas zonas, la situada en el extremo oeste, entre las calles Doctor García Tapia y Arroyo de la Media Legua, denuncian su uso como escombrera ilegal. Montañas de cascotes provenientes de obras y derribos se acumulan en un descampado en el que crece la maleza sin ningún control, maleza que de vez en cuando, sobretodo en época estival, es pasto de pequeños incendios, lo que pone en riesgo la propia vida de las familias que habitan en el lugar en tres míseras chabolas.

Ante este panorama, y en previsión de que la finalización de la zona verde se prolongue aún por un tiempo, los vecinos demandaron en la asamblea ciudadana la intervención del Ayuntamiento para realojar a estas personas antes de que el “incipiente asentamiento de infraviviendas” siga creciendo. Por ende, propusieron a la representante de la Junta que participó en el encuentro “colocar alguna barrera (como jardineras de gran porte) que impida el paso a camiones” al descampado para dejar escombros.

No fueron las únicas sugerencias que se expusieron en un acto que tuvo lugar en la sede de la asociación Avance de la calle Fuente Carrantona. Con objeto de rematar definitivamente el parque, algo para lo que se debe aprobar aún una nueva partida municipal, se propuso crear un aula de la naturaleza, una senda ecológica, un huerto de plantas aromáticas y un mirador de aves. Respecto a la zona verde ya consolidada, los asistentes demandaron la “repoblación y sustitución de encinas secas”, “la ampliación de la zona reservada para perros que está junto a la prolongación de O’Donnell” y “suministrar luz eléctrica al anfiteatro”.

La asamblea se marcó el próximo 1 de marzo como fecha límite para recoger más propuestas ciudadanas con objeto de trasladarlas a continuación a la Junta para su posterior estudio y valoración.

Además de la Cuña Verde de O’Donnell, los vecinos se centraron en dos problemas compartidos: la falta de limpieza en algunas zonas del distrito y las carencias en el transporte público. Sobre el primer aspecto, la asociación vecinal recogió propuestas como “aumentar el tamaño de los contenedores y estudiar la posibilidad de soterramiento”, “aumentar la frecuencia de la limpieza” viaria, limpiar “los solares vallados que presentan acumulación de cristal, basura y hierbas que provocan incendios en época estival”, así como los cristales -“que llevan más de dos meses sin recogerse”- procedentes de la rotura de farolas “en la zona de Ciudad Encantada, Rabat y Lyon.” También se habló de promover una “campaña de sensibilización en los colegios del barrio” y de “dotar de espacios de expresión libre en paredes adecuadas para grafitis de artistas del barrio”.

La asamblea decidió iniciar una campaña de denuncia de la suciedad, para la cual recogerá fotografías y notificaciones del vecindario hasta el 1 de marzo a través del correo electrónico de la asociación vecinal (info@avancemoratalaz.es). Al igual que las propuestas sobre el parque, las quejas se trasladarán después a la Junta.

Sobre el segundo punto, los ciudadanos propusieron “aumentar la frecuencia de los autobuses 140, 8, 71 y 142 de la EMT” y habilitar una línea que recorra la calle Doctor García Tapia, una vía con varios centros educativos, lo que facilitaría la movilidad de “los vecinos de El Vandel, Horcajo y Pavones, que sufren la incomunicación más grande del distrito”.