En una asamblea multitudinaria organizada por la asociación vecinal en el Centro Polivalente del barrio, Marta Gómez aseguró que el Consistorio iba a iniciar este año la urbanización del lugar, y que además lo haría contando con las sugerencias de su vecindario. Gómez, que estuvo acompañada en la mesa por representantes del Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento, expuso los plazos y condiciones de un proyecto urbanístico que busca la participación e implicación de los habitantes del barrio. Y, a tenor de las numerosas preguntas y propuestas que se escucharon en la asamblea de ayer, en la que participaron más de 250 personas, lograr esto último no será difícil. En la mesa de ponentes, junto a los miembros de la asociación vecinal del barrio, que lleva casi 30 años luchando por su rehabilitación y urbanización, tomó la palabra Vicente Pérez, responsable de Urbanismo y Vivienda de la FRAVM, uno de los profesionales que mejor conoce este proceso.

Pero no solo el viario y los espacios comunes necesitan de una reforma en profundidad. También lo requiere su caserío, compuesto por 565 viviendas modestas que fueron levantadas en los años sesenta para los obreros del cercano Aeropuerto de Madrid-Barajas, hoy Aeropuerto Adolfo Suárez.

No en vano, la totalidad del barrio aparece como una de las Áreas de Rehabilitación Integral que puede beneficiarse de las ayudas del vigente “Plan Estatal de fomento del alquiler de viviendas, la rehabilitación edificatoria y la regeneración y renovación urbanas 2013-2016”. En este punto, la asociación vecinal y la FRAVM reclaman a la Comunidad de Madrid que amplíe el plazo para que las comunidades de propietarios puedan solicitar esta línea de subvención, ya que aquellas solo disponen hasta el noviembre de este año para recopilar toda la documentación y elevar su solicitud. Además, dado que la totalidad del monto de la subvención procede del Ministerio de Fomento y que esta partida es manifiestamente insuficiente (unos 11.000 euros por vivienda), solicitan al Gobierno de Cifuentes que apruebe un fondo específico para complementarla y, a la postre, para que las obras no supongan una carga inasumible a los vecinos del barrio, personas mayores con rentas bajas en su mayoría.