El Defensor del Pueblo ha admitido a trámite la demanda vecinal al entender que reúne los requisitos establecidos en el artículo 54 de la Constitución, en relación con la Ley Orgánica 3/1981, de 6 de abril. A pesar de la buena nueva, la federación ciudadana tiene claro que ha de seguir llamando a la puerta de “otros estamentos para que sean atendidas sus reclamaciones” y recuerda que ha solicitado “hace muchos meses, reunirse con el alcalde para tratar los problemas vecinales y seguimos sin ser recibidos. El alcalde gobierna sin atender las demandas de sus vecinos y vecinas”, subraya en una nota de prensa que ha hecho pública hoy.

En su escrito al Defensor del Pueblo, que fue registrado el pasado mes de marzo, la Federación detalla todos los aspectos del proyecto urbanístico, que supone la construcción de un hipermercado, un aparcamiento de 81 plazas, destinadas al tráfico propio de este establecimiento, y de otras 96 para los 31 apartamentos y las17 viviendas libres que se van a edificar en el antiguo solar de lo que fue discoteca.

Según los cálculos de la organización, cuando los edificios actualmente en construcción estén en funcionamiento, el tráfico de vehículos por la plaza se mantendrá al menos durante trece horas al día, el horario de apertura habitual de un centro comercial, lo que en la práctica supone la eliminación del carácter peatonal de la plaza de la Fuente Honda. Peatonalizar esa plaza costó entre los años 2000 y 2003 alrededor de tres o cuatro millones de euros que fueron financiados con fondos europeos precisamente para dotar a Leganés de una zona peatonal de esparcimiento vecinal en el centro de la localidad.

A lo largo de 32 apartados, la Federación expone en su demanda ante el Defensor del Pueblo las razones y circunstancias de su oposición a los planes del Ayuntamiento, entre los que destacan los prejuicios que causarán a todo el vecindario, particularmente a quienes viven en el número 8 de la calle Santa Isabel, los problemas que puede ocasionar para el acceso al centro médico publico existente en la zona y la estrechez de las calles por las que obligatoriamente habrán de efectuarse la entrada y salida de la plaza, tanto de los camiones de suministro al hipermercado como de los vehículos que accedan a su aparcamiento.