El pasado mes de enero, Miguel Ángel Villanueva y Francisco Caño, en nombre del Área de Gobierno de Economía y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid y de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), respectivamente, firmaron un acuerdo en virtud del cual los representantes del área municipal se comprometieron a emitir una instrucción a los Concejales Presidentes de los Distritos en el sentido de que “la presidencia de los plenos de los Consejos Territoriales sea sistemáticamente ejercida por su presidente natural”.

El pasado martes 27 de marzo, la totalidad de las asociaciones ciudadanas de Usera, los portavoces de PSOE e IU y los vocales vecinos abandonaron el Consejo Territorial tras comprobar que, por segunda vez consecutiva, el concejal del distrito, Jesús Moreno, faltara a su responsabilidad de presidir el Consejo habiendo llegado la convocatoria en tiempo y forma. “Faltó al primer consejo después de la firma del acuerdo, que se celebró el 30 de enero, y cometimos el error de quedarnos –señalan los portavoces de las entidades vecinales de Usera-. El martes volvió a faltar alegando obligaciones inexcusables. Esta vez decidimos abandonar el consejo. Nos parece una falta de respeto total hacia el movimiento ciudadano y las personas que hacen trabajo voluntario en defensa de los intereses colectivos de las vecinas y vecinos y una absoluta desfachatez el hecho de que, por segunda vez consecutiva, incumpla lo que sí es una obligación inexcusable: presidir el Consejo Territorial. Esperamos que el Área de Participación Ciudadana tome las medidas oportunas para asegurarse de que sus concejales obedezcan las instrucciones internas. De lo contrario, entenderemos que, tal y como diagnosticamos en la asamblea celebrada en la FRAVM el 16 de enero, los concejales presidentes de las juntas y el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid, no sólo carecen de la voluntad política para hacer cumplir el Reglamento de Participación Ciudadana, sino que carecen de palabra. Recordamos que, tal y como acordamos en esa misma asamblea, si pasado un tiempo prudencial no observamos un cambio de actitud con respecto al funcionamiento de los Consejos, consideraremos incumplido el acuerdo y daremos la respuesta oportuna, incluido el abandono del Consejo, una respuesta que nos gustaría evitar porque lo que queremos, al parecer a diferencia del concejal, es trabajar de forma coordinada, propositiva y constructiva para solucionar los problemas de nuestras vecinas y vecinos haciendo uso de los canales de participación que tanto trabajo nos ha costado conseguir”.