Desde el pasado 16 de mayo, la Asociación Vecinal Barrio de Zofío tiene bloqueadas sus cuentas bancarias por orden del Ayuntamiento de Madrid, que le reclama una deuda cercana a 23.000 euros por el supuesto impago de las facturas de la luz de las instalaciones deportivas que la entidad vecinal gestiona desde agosto de 2009 y en la que semanalmente practican deporte en torno a 700 usuarios, entre ellos los alumnos de la Escuela de Fútbol de Usera.

Desde abril de 2013 quince de los dieciocho focos que iluminan el campo de fútbol no se encendían, por lo que los chavales que entrenaban a esas horas lo hacían en pésimas condiciones de iluminación y de seguridad (ver imagen).

La asociación vecinal Barrio Zofío, una entidad sin ánimo de lucro que lleva 39 años trabajando para mejorar las condiciones de vida del vecindario y declarada de utilidad pública municipal, hizo innumerables esfuerzos y gestiones para que el concejal de Usera, Jesús Moreno, restableciera la iluminación en una instalación que es de propiedad municipal y cuya responsabilidad en la materia recoge el contrato que la asociación firmó con la Junta Municipal de Usera, pero esta se aferró en todo momento a las políticas de ahorro energético del Consistorio.

Todos los esfuerzos para garantizar el óptimo desarrollo de las actividades deportivas resultaron infructuosos. En ese tiempo, la demanda de alquiler de los espacios decreció, con el consecuente perjuicio económico para la asociación.

La sorpresa se tornó mayúscula cuando en noviembre de 2013 la asociación vecinal recibió una notificación de la Junta Municipal por la que le requería cerca de 19.000 euros por el pago de la iluminación, una deuda que la asociación considera ilegítima por contravenir los términos del acuerdo de cesión de las instalaciones. También en este caso todos los intentos, tanto por parte de la AV Barrio de Zofío como de la propia Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) han resultado vanos: el 16 de mayo el Ayuntamiento de la capital dio la orden de bloquear las cuentas de la asociación.

La asociación recuerda que el concurso de gestión de las instalaciones deportivas quedó desierto dos años antes por su inviabilidad y que fue asumida por la asociación. “La Junta de Usera nos animó para hacernos cargo de la gestión con el compromiso personal del Sr. Moreno y su equipo de seguir costeando los gastos de luz y agua, tal y como se venía efectuando desde la etapa anterior en la gestión”.

Prueba de ello, aseguran, es que durante estos más de cuatro años “no se nos ha exigido el pago de recibo alguno y se ha estado funcionando conforme a lo hablado”. No solo eso: ante la demora en arreglar y reparar todos los defectos detectados, la asociación se ha hecho cargo de los múltiples deterioros encontrados en el sistema de riego automatico, focos, banquillos, gradas, calentadores de las duchas, lavabos,etc.

“Lo que no podemos aceptar –añade– es que ahora se genere una deuda injustificada que nos ha llevado a la situación de embargo y al consiguiente bloqueo de nuestras actividades”, actividades como la Escuela de Fútbol gracias a la cual se previenen situaciones de riesgo en chavales de entre 6 y 18 años.

Por todo ello, la asociación, que ha presentado un recurso contra el embargo, reclaman la reversión de todas las acciones emprendidas por el Ayuntamiento de Madrid a fin de reinstaurar las condiciones óptimas del uso del campo de fútbol y de que la asociación recupere “las condiciones que habíamos mantenido hasta ahora”.

Un artículo publicado por El Mundo contrasta la situación de bloqueo económico impuesto a la AV Zofío con la permisividad con la que contemplan la gestión del campo de fútbol de Cárcavas, cedida al Club Olímpico Hortaleza. LA AV Cárcavas San Antonio señala que ‘allí casi nadie juega ya al fútbol, sólo tienen abierto el bar’. El Club sí alquiló el campo de juego para celebrar ‘torneos de paintball’ y llegó a tener ‘a gente viviendo durante meses en los vestuarios’.