El pacto, que la FRAVM impulsa desde la campaña de las últimas elecciones municipales y autonómicas, hunde sus raíces en la situación de emergencia que viven miles de familias madrileñas. Tal y como recuerda la Coordinadora de AAVV cosladeña, está motivado “porque la deficiencia alimentaria de muchas familias se está haciendo crónica tras tantos años de crisis económica y social, porque no ha habido la necesaria implicación de las instituciones públicas en la solución de este problema, porque la alimentación es un derecho, de acuerdo a los tratados internacionales firmado por el Gobierno de España -que responden al artículo 1.1 de nuestra Carta Magna- y como tal reclama el mayor compromiso de las instituciones públicas en la satisfacción de este derecho y porque la emergencia alimentaria necesita medidas urgentes que no admiten espera”.

Adherirse a este Pacto implicaba incluir dentro de las preferencias del Ayuntamiento de Coslada el Derecho a la Alimentación con cuatro medidas esenciales:

– Hacer un estudio de las necesidades del municipio y ver las capacidades de la institución para hacerle frente.

– Contar con la participación ciudadana de los afectados y las entidades sociales que trabajan en el municipio, como Cruz Roja, Cáritas, Sonrisa Digna o la Red de Solidaridad Popular.

– Una colaboración económica con la Comunidad de Madrid.

– Suscribir una iniciativa legislativa con otros ayuntamientos de la Comunidad que garantice la atención a las necesidades alimentarias de la población en situación de emergencia social.

Los partidos políticos que rechazaron la moción lo hicieron por no admitir el segundo punto, que debía concretarse en la constitución de una comisión entre responsables del Ayuntamiento y entidades sociales. Fue su manera de oponerse a la participación de las organizaciones que día a día combaten con su práctica solidaria a la pobreza. También votaron en contra por considerar poco realistas los datos aportados por aquellas, que aseguran que más de 700 familias de Coslada solicitaron en alguna de sus sedes algún tipo de ayuda en 2015.

Según la coordinadora ciudadana, “llama poderosamente la atención y es curioso como en otros municipios como Madrid, Fuenlabrada, Galapagar, Villalba, por citar algunos, la adhesión ha contado con el apoyo de las opciones políticas de sus Ayuntamientos, e incluso en la Asamblea de la Comunidad de Madrid lo apoyan PSOE, Podemos y las candidaturas de IU y UPyD y en Coslada ni PSOE, ni IU, ni Ciudadanos hayan dado su apoyo a una moción semejante”.

“Esto muestra la calaña de políticos que no ven más allá de sus despachos y que viven alejados de las necesidades y la realidad de muchas familias del municipio”, concluyen las asociaciones vecinales de Coslada.