Diseñar un plan general de urbanismo garantizando las condiciones que permitan la máxima participación posible. Es lo que piden la Federación Regional de Asociaciones de Vecinales de Madrid (FRAVM) y el grupo municipal de IU, cuyos responsables se dieron cita el pasado 6 de julio para intercambiar impresiones sobre el proceso de revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) de 1997 promovido por el equipo de Gobierno municipal.

El proceso se encuentra todavía en fase embrionaria: el Consistorio llevó a cabo una evaluación del PGOUM de 1997, un documento que ha recibido respuesta de la FRAVM (ver fichero relacionado).

A continuación, durante el mes de julio, se presentará el preavance, un documento no previsto en la legislación vigente a través del cual el Consistorio “pretende exponer a la información pública un estado intermedio del proceso de los trabajos para que todos los ciudadanos puedan aportar sugerencias y para que las mesas del proceso de participación dispongan de un documento completo, de diagnóstico y propuestas” y que contendrá tres capítulos: diagnóstico, propuestas estratégicas y propuestas preliminares de estructura, ordenación y normativa.

La segunda etapa es el Avance del Plan General, previsto “para el mes de abril del próximo año”.

El Ayuntamiento de la capital ha querido abrir canales de participación ciudadana estableciendo reuniones periódicas de siete mesas técnicas temáticas (medio ambiente y sostenibilidad,   movilidad e infraestructuras, vivienda y uso residencial y de actividades económicas, de patrimonio protegido y catálogo, de cohesión social y territorial y de perspectiva de género, en las que participan, además de los grupos municipales de PSOE, Izquierda Unida-Los Verdes y UPyD, por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinales de Madrid (FRAVM); Colegios Oficiales de Arquitectos, Ingenieros de Caminos, Ingenieros Industriales, Ciencias Políticas y Sociología, Geógrafos, Biólogos, Físicos, e Ingenieros Técnicos de Obras Públicas; agentes sociales y económicos UGT, CC.OO, CSIT, CEIM-CEOE, y Cámara de Comercio; universidades madrileñas, así como las organizaciones y entidades Ecologistas en Acción, CERMI, Fundación Entorno, y ALIA, Arquitectura, Energía y Medio Ambiente, y otras organizaciones sociales.

Sin embargo, como coincidieron en señalar la FRAVM e IU, el periodo de alegaciones, establecido en dos meses “cuando en el anterior proyecto de 1997 fue de seis”, es “demasiado apurado”.

La FRAVM, como informó Murgui, multiplicará el alcance de la participación, solo establecido para las referidas organizaciones, ‘convocando actos y asambleas en las que se recogerán las propuestas de los vecinos que luego tienen que convivir en la ciudad”. 

Por último, ambas organizaciones subrayaron la necesidad de que dos ejes fundamentales del futuro plan sean la generación de empleo y el medio ambiente. Un mediombiente, apuntó Murgui, “no solo ceñido a la delimitación de las zonas verdes, sino a aspectos tan importantes como la calidad del aire o la movilidad”. 

Ángel Pérez recordó que el balance del plan del 97 es negativo, tal y como ha admitido el propio PP en algunos aspectos, porque “la recalificación masiva de suelo para que se pudiera construir todo no redundó, como ha quedado más que demostrado, en el abaratamiento de la vivienda”.

Foto: Xosé Castro.