Crece la oposición a la política de privatización de la sanidad emprendida por el Gobierno regional. Si a la concentración convocada por la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y la FRAVM celebrada el pasado 7 de febrero ante la Consejería de Sanidad acudieron 2.000 personas y en torno a las 11.000 a la manifestación que recorrió las calles de Leganés una semana después, ayer fueron cerca de 15.000 las personas que, a pesar de la densa lluvia, marcharon desde Atocha hasta la Puerta del Sol para exigir la dimisión del ex consejero Manuel Lamela y la restitución de los represaliados por el caso de las supuestas sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa.

La manifestación, convocada por la Asociación para la Defensa del Hospital Severo Ochoa y apoyada por la FRAVM, la FADSP, PSM, IU y PCE, los sindicatos CCOO, UGT, FEP-USO y el movimiento asambleario de trabajadores de la sanidad, entre otras organizaciones, arrancó a las 19h. en Atocha y terminó, una hora después, en la Puerta del Sol, donde la escritora Almudena Grandes leyó un comunicado en el que recordó a los responsables políticos que ‘estamos aquí para pedir el cese inmediato de Manuel Lamela, un siniestro personaje que más ha atacado a la sanidad pública y que se ha permitido acusar a los profesionales del Severo Ochoa de haber cometido 400 homicidios”, una petición constantemente coreada por las miles de personas congregadas: “Lamela, dimisión’, ‘Trabajo en el Severo’ y ‘Lamela al banquillo, con Federico Trillo’.

A continuación, tomó la palabra el doctor Luis Montes que, como viene siendo habitual, fue muy breve en su intervención. Tras dar las gracias a todos los asistentes, les animó una vez más a luchar contra la privatización de la sanidad pública madrileña. Un encendido aplauso cerró el acto mientras decenas de personas seguían llegando a la Puerta del Sol por la calle Carretas.