La autovía A-5 a su paso por el paseo de Extremadura fue declarada vía urbana en el año 2004. Sin embargo, el Ayuntamiento no ha puesto en marcha ninguna de las medidas de templado de tráfico exigibles, como la imposición del límite de velocidad de 70 km/hora. Como consecuencia de ello, las vecinas y vecinos que viven a apenas dos metros de la carretera soportan índices de ruido superiores a los 80 dBA, quince más que los señalados como límite por la Organización Mundial de la Salud. Candi Campiña y Manuel Dorado, portavoces de la A.V. Casa de Campo Batán denuncian, además, que “todos los años hay cerca de un centenar de accidentes de coche en este tramo”.

Hartos de la pasividad del Ayuntamiento de Madrid, la entidad vecinal interpuso una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente, que dio traslado al Juzgado 45 para su instrucción. Pilar Martínez, Paz González y Pedro Calvo, concejales de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del consistorio, respectivamente, fueron declarados imputados y llamados a declarar el pasado mes de junio. El 18 de septiembre llegó el turno de la asociación vecinal y el próximo 25 de octubre declarará Nieves Sáenz de Adana, ex concejala del distrito de Latina.

Los representantes de la asociación llaman la atención sobre el hecho de que “el barrio de Batán está sometido al mayor índice constante de contaminación acústica de todo Madrid, según refleja estudios realizados por la Universidad Autónoma de Madrid, el Departamento de Control Acústico del Ayuntamiento de Madrid y la Guardia Civil como consecuencia de la autovía A-5 a su paso por el paseo de Extremadura. Por eso nos sorprende ver en el Mapa de Ruido de la Ciudad de Madrid 2006 que el barrio de Batán aparece como uno más de esos quince puntos de la capital que superan los 80 dBA. Esto se debe a que las medidas realizadas por la empresa Sadmam para el Ayuntamiento de Madrid en el barrio de Batán-Paseo de Extremadura- sólo se han tomado en un solo punto de los dos kilómetros de vía afectados