“Es una auténtica aberración geométrica”. De esta manera califican la boca de túnel que consta en el proyecto de construcción de uno de los nuevos aparcamientos del Estadio Santiago Bernabéu, el de la calle Padre Damián, la doctora en arquitectura Ana Abasolo y el arquitecto Álvaro Hernández, que han elaborado un informe técnico sobre la propuesta municipal para varias de las comunidades de vecinos afectadas. La vecindad de esta tranquila zona de la capital lleva varios meses movilizándose contra la construcción de un túnel que dará acceso a dos macroparking subterráneos que, con sus aproximadamente 2.000 plazas, darán servicio a los espectadores del remodelado Estadio Bernabéu. Para ello, el Ayuntamiento (que lo llama “hub de movilidad”) prevé construir este túnel de acceso en el tramo de la calle Paseo de La Habana junto a la Plaza de los sagrados Corazones , provocando, según los vecinos afectados, una brecha, “auténtica herida doliente en el tejido urbano”.

Ante el plan municipal, las comunidades de vecinos de los números 21, 23, 44 y 46 del Paseo de la Habana han enviado al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, el citado informe de los arquitectos, un documento propositivo que no solo subraya diversos problemas geométricos y desajustes normativos técnicos, sino también plantea hasta tres alternativas diferentes, más respetuosas con la salud y el bienestar del vecindario. Lo han hecho junto a una petición de reunión que, de momento, no ha tenido respuesta.

Llama poderosamente la atención que el proyecto que tiene en sus manos el Ayuntamiento, que con el nombre de Proyecto de ejecución de obras de construcción de un aparcamiento bajo rasante en la calle Padre Damián con nº expediente 300/2020 /00870-10 fue elaborado el pasado mes de agosto por FHECOR y Aneto Constructores, carezca de un Estudio de Impacto Ambiental que considere los espectáculos que se celebran en el Bernabéu. “Falta información de datos medioambientales de contaminación en fase crítica”, señala Abasolo, algo esencial para un lugar que regularmente acogerá eventos multitudinarios. “El estudio de tráfico realizado (de un dimensionado de tres páginas y media) no tiene la entidad propia de una intervención de esta naturaleza; carece de autoridad para afirmar o negar nada. Por supuesto que no prevé un incremento del tráfico en la zona: si así lo previese, habría que tomar medidas de restricción del tráfico en lugar de aumentar la demanda con el ofrecimiento de nuevas plazas de aparcamiento. De manera que primero se ha detallado el objetivo deseado, y después se ha justificado con un escaso estudio de tráfico que declara, expresamente, no contempla el impacto de la congestión en días de eventos masivos, entre los cuales los extradeportivos “no estaban previstos y pueden ser excesivos”, destaca el informe. Además, la cesión del terreno en su día por parte del anterior propietario de los terrenos dónde ahora se ubica el estadio , el Conde de Maudes, fue a condición de que se usara sólo para usos deportivos.

Por otro lado, la documentación gráfica del proyecto (Plano DEF 03) incumpliría normas de obligado cumplimiento como es la Instrucción Viaria del Ayuntamiento de Madrid, que fija una anchura mínima para los aparcamientos en línea en 2 metros, ya que en la remodelación de la vía que incluye el polémico túnel de acceso al parking establece bandas de aparcamiento “de 1,61 metros en la acera de los pares y 1,97 metros en la acera de los impares”. “La única opción posible y que no incumpla normativa sería eliminar esas tan necesarias bandas de aparcamiento en línea o reducir aceras con la consiguiente eliminación de arbolado”, sostienen los arquitectos. Una reducción de las aceras, además, pondría en riesgo otras actuaciones que en estos momentos proyectan algunas comunidades, como la instalación de rampas de acceso a sus portales con el fin de eliminar barreras arquitectónicas y beneficiar a vecinos mayores y/o con problemas de movilidad.

El informe también destaca que la pendiente de la rampa de acceso al aparcamiento de Padre Damián por el túnel incumple recomendaciones de la Orden FOM/273/2016, de 19 de febrero, que establece la inclinación máxima de las calzadas en función de la velocidad. Los arquitectos entienden que la velocidad máxima será entre 40 y 50 Km/h, para la que fija una inclinación máxima del 7% cuando en el proyecto se ha medido una pendiente del 16%. “No es viable que se pueda desarrollar una rampa con los requisitos de espacio propuestos en el proyecto de FHECOR frente al paso sur de peatones en Paseo de la Habana, ni siquiera con la pendiente del 16%, por lo que, de persistir el Ayuntamiento en la solución que propone, deberá forzar aún más la pendiente y acortar el tramo de frenado antes del semáforo, lo que convertiría esa solución en un punto negro de alta peligrosidad”, alerta el documento que ha sido enviado al Consistorio.

Las comunidades de vecinos han solicitado en reiteradas ocasiones al Ayuntamiento información más detallada del proyecto, con datos de las más que probables afecciones negativas en la vecindad en cuanto a incremento de ruidos, polución y problemas de movilidad, hasta ahora en vano. Y manifiestan indefensión al no recibir respuesta como ciudadanos. Tampoco hasta la fecha el Ayuntamiento ha considerado valorar las alternativas planteadas en el Informe Técnico.

“La propuesta de boca de túnel en la ubicación que plantea el Ayuntamiento a través del proyecto de FHECOR es entendemos es únicamente en interés del promotor de la obra, sacrificando el interés general, el del viandante, el de la calle, el del barrio y por ende el de la ciudad”, subraya Ana Abasolo. No en vano, una calle que siempre ha sido un “paseo” pasará a convertirse en una vía de servicio a un aparcamiento que será usado los días de eventos.

Cuando la tendencia que predomina en Europa es reducir y alejar el tráfico a motor de los centros urbanos y las zonas más pobladas, el Ayuntamiento de Madrid pretende construir hoy dos macroaparcamientos de casi 2.000 plazas en la zona del Bernabéu, dentro de la almendra central, que servirán de polo de atracción para miles de vehículos ajenos al barrio.

La propuesta municipal no sólo no mejorará la movilidad de la zona, como defiende el Ayuntamiento. Tal y como puede leerse en el informe de las comunidades de vecinos la empeorará “al aumentar la oferta de aparcamientos en el entorno de un Estadio de gran aforo en que presumiblemente tendrán cabida un importante número de eventos mensuales. Cualquier incremento inelástico de plazas disparará la demanda de modo elástico y latente, quienes hoy usan el transporte público: probarán a dejar de hacerlo, ante la perspectiva de poder acudir en vehículo privado”. “No se puede declarar el apoyo a la ciudad sostenible y, a la vez, promover acciones insostenibles”, remarcan las vecinas y vecinos afectados por el proyecto.

Nueva manifestación de protesta

El próximo sábado, 28 de enero, las y los afectados por el proyecto municipal impulsan una nueva manifestación que a las 12:30 partirá del número 22 de la calle Padre Damián y finalizará en la plaza de los Sagrados Corazones.