La parroquia Santa Catalina Labouré, del Camino Neocatecumenal (institución católica más conocida como los Kikos), construirá una cripta en una parcela ubicada junto al edificio parroquial, propiedad del Arzobispado, obtenida tras una permuta con el Ayuntamiento de Madrid.

La parroquia construirá un jardín, salones parroquiales y una capilla con una cripta con capacidad para 230 nichos y un aparcamiento subterráneo de dos plantas.

La asociación vecinal se opone frontalmente a esta actuación: “En este distrito tenemos ya siete cementerios pero nos falta todo tipo de equipamientos públicos”. Además, aseguran, el Ayuntamiento de la capital “había confirmado que esa parcela se destinaría a equipamientos deportivos”.

Aunque la parroquia asegura que la cripta no se verá desde la calle y que no va a haber afección urbanística ni de salud pública, los vecinos entienden que la parcela, que fue pública, debería destinarse a construir equipamientos públicos que reviertan en beneficio del conjunto de la ciudadanía, independientemente de sus creencias.

El vecindario, que convocó una concentración contra la construcción del complejo, volverá a poner de manifiesto su oposición al proyecto el próximo domingo 4 de mayo a las 19h, coincidiendo con el acto de puesta de la primera piedra a cargo de Rouco Varela.