Una de las principales riquezas de Ciempozuelos representa también uno de sus principales problemas: las singulares minas de agua que cruzan el subsuelo del casco están seriamente contaminadas toda vez que se mezclan con aguas fecales. Este hecho, del que el Ayuntamiento de la localidad tiene constancia, al menos, desde 2004, sumado a la permisividad del Consistorio en la concesión de permisos para construir nuevas casas ha dado lugar a un problema de gran magnitud: decenas de viviendas y garajes situados en las calles Concordia, Arroyo y paseo de la Estación se inundan día sí y día también de aguas contaminadas.

Ya en 2004, un estudio elaborado la empresa Investigaciones Arqueológicas ARQA S.L. a petición del Ayuntamiento de Ciempozuelos certificaba la mala situación de la vieja red de minas, la colmatación que se producía en determinados tramos y la insalubre mezcla de las aguas subterráneas con heces y residuos orgánicos, hidrocarburos, detergentes y aceites industriales.

A pesar de la deficiente canalización del agua, el Ayuntamiento de la localidad continuó vendiendo terrenos destinados a la edificación de viviendas. Las obras no hicieron sino agravar el problema al provocar la rotura de los cauces de la red de las minas. El agua, en consecuencia, comenzó a circular a su suerte.

Las crecidas de caudal, provocadas a veces por las lluvias, traen consigo subidas de un nivel freático, ya de por sí elevado, que provoca inundaciones de agua contaminada con elementos corrosivos en bodegas, garajes y sótanos que afectan a la cimentación de las viviendas.

La contaminación del agua envenena la tierra, pero también el aire, por las emanación de gases (sulfuro de hidrógeno, metano, monóxido de carbono, dióxido de azufre y óxido de nitrógeno) derivada de la descomposición de los materiales que contienen.

Las familias afectadas, que suman más de 300 personas, constituyeron la Plataforma de Afectados por las Aguas Subterráneas de Ciempozuelos. En estos años han remitido innumerables quejas al Ayuntamiento de la localidad, al Gobierno de la Comunidad de Madrid, a la Confederación Hidrográfica del Tajo y al Canal de Isabel II para que pongan los medios necesarios para proteger las viviendas, descontaminar el suelo y las aguas, impedir los vertidos sin control ni depuración al río Jarama y recuperar la red de minas.

Hasta ahora, la única respuesta, por parte del Ayuntamiento, ha sido asumir el compromiso de construir dos pozos para drenar el agua de algunas viviendas, pero la plataforma demanda, además, el destino de los necesarios recursos humanos y materiales para mitigar las situaciones más graves que provocan las recurrentes inundaciones; la reserva de fondos PRISA para resolver el problema; la constitución de una mesa integrada por técnicos, afectados y cargos políticos para encarar el problema con medidas a medio plazo y un plan de recuperación de las aguas y la red de minas.

La plataforma celebrará una asamblea pública el miércoles 24 de junio a las 19:30h en la sala multifuncional de Ciempozuelos para consensuar los próximos pasos a dar para poner fin a este “grave problema de salud pública”.