La finca de Vista Alegre es un parque paisajista de principios del siglo XIX que perteneció a los dueños de la fábrica Platerías de Martínez. En 1832 fue adquirido por la reina Maria Cristina, cuarta esposa de Fernando VII y poco después, en 1859, pasó a manos del marqués de Salamanca.

La finca, de 44 hectáreas de extensión, albergaba 28 edificios, dos palacios, un teatro, una capilla, una ría, grutas, norias, estanques, fuentes y jardines, todo ello cercado por un tapial mampostero. Era, en definitiva, una suerte de ciudadela tapizada con medio millar de árboles, 35 de ellos singulares.

En la actualidad, la traza original de esta joya paisajística se encuentra claramente desfigurada como consecuencia de la desordenada construcción de instalaciones cuyo uso nada tiene que ver con el de su primitivo carácter de espacio de recreo.

Recuperar la finca como lugar de encuentro ha sido, desde hace tiempo, objetivo de las asociaciones vecinales y colectivos del distrito de Carabanchel, un objetivo con el que trabajan con renovado esfuerzo desde que las administraciones públicas desalojan equipamientos sociales ubicados dentro de la finca, como el centro ocupacional Magerit, al tiempo que inician negociaciones con la universidad privada de Nueva York para ceder parte de la finca y sus aledaños como campus universitario privado para la élite económica e intelectual.

Alarmados por la paulatina degradación de este espacio, calificado como zona de equipamientos en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid sometido en la actualidad a revisión, las asociaciones vecinales de General Ricardos, Tercio Terol, Carabanchel Alto, Casco Antiguo, Alto- San Isidro, Asociación Familiar de San Vicente Paúl, la Asamblea 15 M de Carabanchel, el AMPA del Colegio Julián Besteiro y la agrupación de IU de Carabanchel constituyeron la Plataforma para el Uso Público de la Finca Vista Alegre, que no ceja en su empeño por recuperar el uso, para la ciudadanía, de este privilegiado espacio.

El próximo sábado 27 de octubre, abrirán las puertas de la finca de par en par para celebrar un acto lúdico-reivindicativo con los siguientes objetivos:

  • recuperar el uso público es este espacio;

  • frenar el desalojo de los equipamientos sociales públicos actualmente implantados en la finca de Vista Alegre, así como la reposición de aquellos clausurados o trasladados, como el centro ocupacional Magerit;

  • la elaboración de un plan urbanístico para llevar a cabo una rehabilitación integral de la finca de Vista Alegre que recoja los equipamientos que la población del entorno de la finca, de Carabanchel y de Madrid en general necesite. Este plan deberá ser negociado con el movimiento asociativo del distrito.