Las y los representantes de El Organillo estuvieron acompañados por delegados y delegadas de asociaciones vecinales de los distritos centrales de la capital, que expusieron los problemas de sus vecindarios como el ruido, la ocupación del espacio público o el incumplimiento de las ordenanzas municipales. Se trata de problemas que ya existían antes de la pandemia y que se han visto agravados por la permisividad y la falta de medidas del Ayuntamiento de Madrid para hacer cumplir la legalidad.

Las asociaciones vecinales solicitaron ayuda a la delegada del Gobierno y que interceda ante el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid con el fin de aunar fuerzas de todas las instituciones para poner fin a la situación de deterioro convivencial que padece la capital.

“Las asociaciones vecinales no reivindicamos otra cosa que el respeto de nuestros derechos fundamentales, tales como el derecho al descanso, a la intimidad en nuestra vivienda, el uso del espacio público, etc”, indicaron los representantes vecinales tras el encuentro.