Tras el compromiso de buena parte de las propuestas vecinales enviadas por la FRAVM firmado por Gregorio Gordo, Alberto Ruiz-Gallardón y Jaime Lissavetzky, ayer por la tarde le tocó el turno al aspirante al consistorio de la capital por IU, Ángel Pérez. En las dependencias del Museo de los Orígenes de Madrid, un fabuloso edificio que antes albergaba el Museo de San Isidro, en pleno barrio de Palacio, el candidato de la coalición y el presidente de la FRAVM, Nacho Murgui, rubricaron un documento que recoge un centenar de reivindicaciones elaboradas desde los barrios de la capital. Tal y como destacó Milagros Hernández, la segunda en la lista de IU al Ayuntamiento y actual concejala, este “acuerdo es el más concreto de los que se han podido firmar en esta campaña”, ya que recoge medidas específicas para “un nuevo modelo de ciudad”. De la misma forma, Murgui destacó el “altísimo grado de concreción y el altísimo grado de coincidencia entre las propuestas de las asociaciones vecinales e IU”.

Estas medidas se despliegan en torno a tres ejes que hoy en día sufren los vecinos y vecinas de Madrid: la crisis económica, la crisis política (por la desafección de la ciudadanía hacia la clase política) y la crisis medioambiental” y están destinadas a “defender y desarrollar el estado del bienestar, la democracia participativa y la sostenibilidad ambiental” indicó el presidente de la FRAVM. En pro de convertir la ciudad en un espacio más democrático, Murgui defendió una vez más “la descentralización de las competencias del Gobierno de la Comunidad de Madrid a los ayuntamientos y de éstos a los distritos” y la “elección directa de los candidatos a las juntas de distrito”. En este marco, Ángel Pérez destacó la necesidad imperiosa de desbloquear el llamado “pacto local”, ya que hoy más que nunca “hace falta una política fiscal diferente en la que pague más quien más tiene”.

En el plano del combate a la crisis económica y del reequilibrio territorial de la ciudad, tanto Pérez como Murgui resaltaron la demanda de nuevos planes especiales de inversión en los distritos del sur y este de Madrid y de “50 planes especiales de actuación en otros tantos barrios que presentan elevados índices de precariedad (paro, envejecimiento, nivel de estudios, estado de las viviendas,…)”. De igual manera, ambos subrayaron “la necesidad de empezar a debatir el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, un plan que tiene que mirar a las necesidades actuales y que debe de buscar el reequilibrio social, económico y la sostenibilidad de la ciudad”, en palabras del candidato de IU.

La vivienda es otra de las prioridades para ambas organizaciones. Aquí, proponen medidas como la creación de un impuesto especial para las viviendas vacías, la constitución de un parque de vivienda en alquiler de la EMVS “que, en los próximos cuatro años, llegue a contar con 7.500 viviendas” o el impulso de políticas de “rehabilitación integral, un tipo de rehabilitación de las viviendas que va acompañada de medidas sociales para los barrios”, según Murgui. Como medidas concretas, el presidente vecinal reclamó la finalización de procesos de rehabilitación ya iniciados en lugares como San Cristóbal de los Ángeles (Villaverde) o Tetuán y el impulso de otros nuevos en Manoteras, San Nicolás, Meseta de Orcasitas o Urpisa de Vallecas, así como nuevas ayudas para la instalación de ascensores y una mayor intervención en los espacios interbloques de muchos barrios.

Por último, en medio ambiente y movilidad Murgui se centró en propuestas como la promoción y desarrollo del transporte en bicicleta, la extensión de los planes de peatonalización, la creación de aparcamientos disuasorios para evitar la invasión del vehículo privado en el centro de la ciudad o la puesta en marcha o finalización de nuevas zonas verdes como la Casa de campo del Norte, el parque de Valdebebas, la Cuña de O’Donnell, el parque de La Gavia y el parque lineal del Manzanares al sur de la M-40.