En estos momentos, la Comisión de Cultura de la federación vecinal, promotora de la iniciativa, ultima los detalles de un evento en el que los asistentes podrán disfrutar de los vídeos que se han presentado, todos ellos centrados en el barrio, en su historia, gentes, problemas y movimiento asociativo. Con la colaboración de la Junta Municipal del distrito, el acto arrancará a las 19:00 en el conocido centro cultural. Junto a cinco trabajos que se han presentado en la muestra, todos inéditos, se proyectará el cortometraje Cabezas habladoras, Goya al mejor corto documental 2016, de Juan Vicente Córdoba. El director vallecano, autor de los filmes Aunque tú no lo sepas (2000), A golpes (2005) y Flores de luna (2008), participará en el acto.

La I Muestra de Vídeos de Barrio, una propuesta piloto para la FRAVM, está lejos de ser un concurso con premios en metálico y ostentosos galardones. Se trata más bien de un espacio para fomentar la memoria audiovisual de los barrios y sus asociaciones, una iniciativa en la que se ha recogido y exhibirán trabajos no profesionales, algo que no está reñido con la calidad y la originalidad. “No buscamos la perfección técnica, ni asegurarnos un lugar en el Olimpo del arte. Nos interesa el diálogo y la búsqueda de la verdad con nuestras propias e imperfectas imágenes, palabras y músicas. El vídeo puede ser un instrumento para pensar en grupo”, sostiene la Comisión de Cultura de la federación.

La muestra persigue “promover la producción de vídeos que muestren la historia, costumbres, problemas, experiencias, denuncias, reivindicaciones… en definitiva, la vida y la cultura del barrio, y que además permitan reflexionar y debatir sobre cómo mejorar el barrio y las condiciones de vida de sus vecinos y vecinas”. Los vídeos, que no pueden superar los 15 minutos de duración, tienen un formato de producción doméstico y un tipo de licencia abierta (Creative Commons), con objeto de que cualquier entidad vecinal, social o cultural y cualquier ciudadano pueda usarlos, siempre “sin ánimo de lucro”. Todas las obras son originales y, tras la presentación de la muestra, se archivarán en “un depósito que permita su visionado a las asociaciones vecinales y al público en general”.