Y es que las dimensiones del fenómeno están alcanzando unas cotas tales que requieren de una intervención más contundente por parte de los poderes públicos. En cinco años, las casas de apuestas han crecido un 300% en la región, y los salones de juego han pasado de los 257 negocios a 385.

Pero la cosa va por barrios y, a pesar de que Hidalgo parece no verlo, los datos son tozudos. En la capital, según datos del Ayuntamiento de Madrid, cinco distritos acumulan el mayor número de locales de juego y apuestas: Carabanchel (73 establecimientos), Centro (72), Puente de Vallecas (63), Tetuán (61) y Ciudad Lineal (50). Por su parte, entre 2014 y 2017 el crecimiento más espectacular se dio en Puente de Vallecas (un 73%), Usera (69%), Villaverde (69%), Latina (60%) y Carabanchel (60%). Los tres primeros distritos coinciden con aquellos que tienen las rentas más bajas de la ciudad.

Precisamente representantes de asociaciones vecinales de estos lugares, recogiendo la inquietud y preocupación de sus habitantes, se dieron cita el pasado 3 de octubre en la sede de la FRAVM para abordar este problema y plantear soluciones. Del encuentro nació un grupo de trabajo específico y una batería de 15 propuestas que la organización espera compartir muy pronto con responsables de las tres administraciones. A tal fin la FRAVM ha solicitado reuniones con el director general de Ordenación del Juego, Juan Espinosa; el director del Área de Ordenación y Control del Juego de la Comunidad de Madrid, Fernando Prats; y el delegado del Área de Gobierno de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Jorge García Castaño.

La primera de las medidas que solicitan las asociaciones vecinales es la aprobación de una nueva ley sobre el juego conforme a las nuevas modalidades y tras un proceso de diagnóstico y propuestas en el que participen las asociaciones de damnificados y otras entidades de carácter social. Han transcurrido 17 años desde que se aprobara la Ley 6/2001, de 4 de julio, de la Comunidad de Madrid, un periodo en el que se han producido importantes cambios en el juego y las apuestas, especialmente en las modalidades on line.

La segunda propuesta es tan ambiciosa como la primera: la declaración de zonas de especial protección de población vulnerable, con el objetivo de reducir al máximo en ellas la implantación de estos negocios y alejar el fantasma de la ludopatía de personas con bajo nivel de ingresos y escasos recursos. Además, y por regla general, debería de haber una distancia mínima entre locales de apuestas y de juegos de azar para evitar la elevada concentración que actualmente padecen arterias comerciales de la capital como Marcelo Usera, la avenida de la Albufera, la calle Alcalá a la altura de Quintana, General Ricardos o Bravo Murillo. Y, desde luego, entre aquellos y espacios sensibles como los centros educativos, con el fin de prevenir la adicción en edades tempranas.

Por otro lado, es necesario un mayor control en el registro de jugadores tanto en la modalidad on line como presencial, en los locales. Las asociaciones vecinales denuncian que la flexibilidad en el registro está permitiendo jugar a menores de edad mediante la implicación de terceros.

Relacionado con lo anterior, la FRAVM exige que sea obligatorio comprobar tanto en la entrada de los locales como en los portales web que el jugador o jugadora no sea menor y no esté inscrito en el Registro General de Interdicciones de Acceso al juego, haciendo efectivo el principio de prevención a la ludopatía. Además, con objeto de favorecer un mayor control y disponer de más datos para dimensionar el problema, propone que sea obligatorio pagar a través de una entidad bancaria a partir de una determinada cantidad económica de juego o apuesta.

Resulta imprescindible conocer con más detalle las consecuencias de las nuevas modalidades de juego on line, por lo que las asociaciones vecinales reclaman la publicación periódica de informes oficiales sobre el perfil del jugador y jugadora, donde no solo se distinga la edad, el sexo y la situación económica sino también la nacionalidad de origen, ya que resulta visible el elevado impacto que las casas de juego y apuestas están teniendo en la población migrante de nuestros barrios.

Respecto a la publicidad de este tipo de negocios, la FRAVM demanda que se prohíba en todos los medios de comunicación en horario infantil y se establezcan otras restricciones en los canales públicos, en el caso de nuestra comunidad en Radio Televisión Madrid. También pide la prohibición de la publicidad manifiestamente sexista, que utiliza la mujer como reclamo, un recurso muy usado por las casas y sitios web de juego y apuestas.

Por ende, sugiere que se destine un porcentaje de los beneficios por marketing publicitario a campañas para la prevención de la ludopatía, y que en los municipios se usen las marquesinas y otros espacios públicos reservados a publicidad comercial para difundir este tipo de campañas.

En las próximas semanas, la FRAVM buscará alianzas con clubes deportivos y asociaciones de todo tipo para iniciar una campaña de sensibilización en los barrios y municipios de la Comunidad Autónoma que contrarreste de alguna manera una publicidad que inunda el espacio público, usando muchas veces como gancho a personajes famosos muy seguidos por nuestra juventud. Resulta escandaloso que todos los equipos de la división de honor del fútbol español menos uno lleven publicidad de casas de juego y apuestas.

Por último, las asociaciones vecinales proponen que se evite la gratuidad de las consumiciones en estos locales, algo empleado para fomentar la entrada de jugadores; y que se regulen de manera más restrictiva sus horarios y visibilidad. “Tenemos constancia de que muchos establecimientos mantienen el local iluminado todo el día y utilizan el espacio público para publicitar los eventos deportivos y la gratuidad de las consumiciones”, asegura Silvia González.

Junto a la citada campaña de sensibilización, las asociaciones vecinales tienen previsto realizar acciones de denuncia y prevención en torno al próximo 29 de octubre, Día Mundial Sin Juegos de Azar.