Tal y como informa la asociación vecinal, “todos disfrutaron, en este recorrido divulgativo, de los comentarios y aclaraciones de Jaime Benavides, presidente de Amigos de los Caminos y gran conocedor del Monte del Pilar, quien señaló los problemas y amenazas que viene padeciendo en los últimos años este magnífico espacio natural”. Por ejemplo, hizo referencia a la degradación a la que últimamente se ha sometido al monte “ensanchándose caminos para vehículos en vez de para caminantes y ciclistas, aumentando en exceso la superficie arada, apreciándose la disminución constante de la masa forestal y arbórea del monte”. Benavides resaltó además la utilización indebida de agua del Canal de Isabel II, así como el riesgo de incendio por la falta de poda y ramas secas en el montecillo de pinos más próximo a las vías del tren. Desde hace más de cuatro años no se hace poda alguna en este lugar, denunció.

Claudia Solas, socia de Ecologistas en Acción y de la asociación vecinal, por su parte, insistió sobre el deficiente funcionamiento del Patronato del Monte del Pilar, al que pertenece en representación de la entidad ecologista. El patronato, que se constituyó en 1999, gestiona las diferentes áreas del Monte: el parque forestal, la zona de disuasión y el parque urbano Felipe VI. Mantiene unos estatutos que no se han adaptado a la estructura social del municipio y después de casi dos décadas de existencia, no ha sido capaz de aprobar aún un Plan de Uso y Gestión que muchos de sus componentes consideran imprescindible para un correcto mantenimiento y preservación del Monte.

Por todo ello, el representante de Amigos de los Caminos manifestó que desde hace dos años “están abogando por la supresión del Patronato con el ahorro de gastos y aprovechamiento de sinergias, mejorando la gestión y el control de todos, pasando a depender de la Concejalía de Medio Ambiente, responsabilizando directamente al concejal y al alcalde presidente ante el resto de concejales y ciudadanos en general”.

Según una reciente encuesta realizada entre los asiduos al Monte, la mayoría no conoce la existencia del Patronato y mucho menos el coste de casi un millón de euros anual que supone su mantenimiento, vigilancia y gestión. Uno de los mayores problemas actuales de índole medioambiental en el Monte es el excesivo tráfico generado por los diferentes enclaves: 28.253 vehículos de motor accedieron al enclave en 2018, en su mayor parte con destino a las instalaciones de Grefa y Mapfre.

El presidente de Amigos de los Caminos señaló la existencia de vallas y verjas levantadas ilegalmente, carreteras asfaltadas sin restricciones de acceso, puertas privadas de algunos chalets con acceso directo al Monte, parcelas cedidas o vendidas hace muchos años que configuran enclaves en la parte pública del Monte del Pilar de Majadahonda, como el Campus de Formación de Mapfre, que fue inaugurado en 2012 (aunque desde el año 1989 era sede de la Fundación Mapfre), o el Centro de Formación Regnum Christi (Legionarios de Cristo) que ocupa una finca de 9,7 hectáreas donada en su día por la Familia Oriol, último propietario del Monte del Pilar.

Esta importante zona verde, repartida entre los municipios de Pozuelo, Madrid y Majadahonda tiene una extensión total de 800 hectáreas, de las cuales 243 ha pertenecen a Majadahonda, siendo de titularidad pública desde el año 1997, año en que se aprobó el Plan Especial del Monte del Pilar y se integró en el patrimonio municipal como “parque forestal de dominio público”.

Este plan, que pretendía garantizar la conservación del Monte como un territorio de gran valor ambiental y paisajístico a la vez que marcaba las pautas para poder compatibilizar su protección con su uso público y la realización de actividades de esparcimiento, didácticas y culturales, se ha quedado, en opinión de muchos expertos, obsoleto. Por ello se propone la elaboración de un Plan de Uso y Gestión que contemple con mucho más detalle las necesidades y usos actuales del parque forestal majariego.

Antigua finca real de caza del rey Felipe II, el Monte del Pilar es hoy en día “un tesoro natural, aunténtico pulmón verde que debemos cuidar entre todos. Solo con la toma de conciencia de su riqueza e importancia para nuestro futuro y la consiguiente presión hacia las autoridades municipales y el Patronato lograremos protegerlo y conservarlo para futuras generaciones”, sostiene la asociación vecinal en una nota que hizo pública tras la marcha del domingo.