A pesar de la oposición vecinal que está cosechando en la mayor parte de los barrios en los que ha propuesto emplazarlos, el Ayuntamiento de Madrid sigue empeñado en construir grandes aparcamientos para coches y vehículos privados de personas no residentes en el interior de la ciudad. Es el caso de Mar de Cristal (Hortaleza), Niño Jesús (Retiro), Tres Olivos (Fuencarral-El Pardo) y, por supuesto, Aravaca (Moncloa-Aravaca). En este último lugar, la vecindad lleva varios meses de movilizaciones contra el proyecto municipal de construcción de un gigantesco aparcamiento de 5 plantas y casi 1.000 plazas sobre el parking que actualmente se encuentra junto a la estación de Cercanías de Aravaca. Hay que subrayar que el parking existente tiene a diario más de 300 plazas libres y está rodeado de bloques de viviendas.

En un nuevo paso de este proceso de protesta ciudadana, la Plataforma contra el Macroparking de Aravaca, la Asociación Vecinal Osa Mayor y la Asociación Deportiva y Cultural Rosa Luxemburgo de Aravaca (ACROLA) impulsan una manifestación que el próximo sábado 12 de junio recorrerá la barriada. La marcha partirá a las 12:00 de la plaza del Buen Consejo, en el casco antiguo de Aravaca, para llegar al punto en que se proyecta construir la infraestructura, junto a la estación de Cercanías.

En opinión del vecindario, el proyecto, valorado inicialmente en 15,9 millones de euros, no está justificado como aparcamiento disuasorio, pues estaría alejado de las principales vías de circulación de la zona noroeste (la A6 y la Vía de las dos Castillas) y solo tendría acceso atravesando una zona urbana densamente poblada. Además, el barrio de Aravaca cuenta ya en su término con un aparcamiento disuasorio más que infrautilizado junto a la estación de Cercanías de El Barrial y con acceso directo desde la A6.

El vecindario teme que la construcción del nuevo macroaparcamiento —más incentivador que disuasorio— traiga consigo un aumento del tráfico de vehículos con los consiguientes problemas de contaminación, ruido y degradación de esta zona residencial. Por otra parte, consideran que sería un gasto desproporcionado e injustificable en un barrio que carece de biblioteca pública, centro para la juventud, instituto, vivienda social, etc., y está necesitado además de inversiones y mejoras en su viario público y zonas verdes.