Tras el descubrimiento de la placa en la Quinta, que se encuentra a la altura del número 551 de la calle Alcalá, el homenaje se trasladará al Centro Cultural Buero Vallejo (C/ Boltaña, 27). En este lugar se proyectará un reportaje fotográfico y habrá música y poesía, entre otras cosas.

Auténtica alma de Canillejas, barrio por el que se dejó la piel, Andrés Cabrera protagonizó en su último tramo de vida una exitosa batalla, aquella que consiguió paralizar la entrega a manos privadas de la Finca de Torre Arias y que se abriera al pueblo de Madrid. No en vano, era presidente honorífico de la Plataforma de Torre Arias . Carpintero ebanista de profesión, fue durante muchos años presidente y vicepresidente de la Asociación Vecinal Amistad de Canillejas, y siempre mantuvo una participación muy activa en la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de San Blas y en la FRAVM.

Alegre e irónico como pocos, llegó a estar amenazado por grupos neonazis por denunciar su racismo y xenofobia. “Una gran persona, que hasta última hora siempre ha estado en las luchas de nuestro barrio y apoyando a las personas que lo necesitaban. Por ello solo podemos darle muchas gracias por su vida y compromiso”, escribieron sus compañeros de la asociación vecinal tras su fallecimiento.