Recordemos que el proyecto de soterramiento al que se comprometió José Luis Martínez-Almeida en la campaña electoral que le llevó hasta la alcaldía “no se ha iniciado, no está presupuestado y, a pesar de las numerosas ocasiones en las que las asociaciones lo han solicitado, no se ha compartido ningún proyecto”, indican los grupos vecinales, que han realizado un llamamiento a las y los habitantes del distrito a participar en una marcha que saldrá a las 12:00 h. de la Glorieta de Manuel Dorado Sainz, junto a la estación de Metro de Batán. La manifestación enfilará la calle Villamanín hasta su intersección con el Paseo de Extremadura. Una vez allí, recorrerá unos dos kilómetros por esa calle, convertida en ese tramo en Autovía del Suroeste, hasta llegar a la Plaza de Juan Carlos Argüello “Muelle”, en el barrio de Campamento, donde finalizará.

La protesta comenzará en una plaza que lleva el nombre de un dirigente vecinal muy querido, Manolo Dorado, que falleció en 2016 después de haber dedicado media vida a combatir, desde la Asociación Vecinal Casa de Campo-Batán, las graves afecciones que provoca la A-5 a su paso por el que fuera su barrio y su distrito. No en vano, centenares de viviendas de esta zona de la capital siguen hoy pegadas a la autovía (algunas a menos de tres metros), soportando unos niveles de ruido y polución que ponen en serio peligro la salud.

Según el Instituto de Salud Global (ISGlobal), la contaminación atmosférica causa cada año hasta 6.000 muertes prematuras en las ciudades de Barcelona y Madrid, la mitad de ellas atribuidas directamente al NO2 que emiten fundamentalmente los vehículos a motor alimentados con combustibles fósiles y que provocan un problema de salud de primer orden. Madrid es la capital europea con mayor mortalidad asociada a la contaminación por dióxido de nitrógeno.

“El uso indebido del Paseo de Extremadura, una vía urbana, como vía rápida, es un atentado continuo contra las personas residentes en el distrito, ya que genera innumerables problemáticas que dificultan vivir con dignidad”, señalan las asociaciones vecinales de Latina, antes de recordar que más de 130.000 vehículos la emplean a diario, en jornadas laborables. Se calcula que sus malos humos y ruidos afectan a más de 50.000 personas que residen en Lucero, Batán, Campamento, Aluche, Cuatro Vientos y Las Águilas, barrios que atraviesa y, como una fractura abierta que no cicatriza, los divide, generando enormes problemas de movilidad en sus gentes. Tal y como se puede ver en este mapa realizado por la Asociación Vecinal de Campamento, la autovía urbana cuenta con 20 pasos subterráneos y una pasarela elevada para bicis y peatones que forma parte del anillo verde ciclista. Muchos de esos túneles se encuentran sucios, mal iluminados, sin vigilancia, ni mantenimiento, y son poco frecuentados en las horas nocturnas por la sensación de abandono e inseguridad que provocan.

A los problemas señalados hay que añadir otros como la contaminación lumínica que impide un adecuado descanso y los habituales incidentes y accidentes de tráfico, fruto de “la elevada densidad de uso y la alta velocidad a la que se circula por la vía”.

El dictador Francisco Franco inauguró la A-5 en 1968, y desde hace más de 30 años el movimiento vecinal reclama soluciones a la contaminación acústica y atmosférica que genera en Latina. Ya es hora de que esto se haga realidad, de que políticos y gestores respeten sus compromisos. Manuela Carmena finalizó su mandato sin ejecutar su plan de transformar la A-5 a su paso por el distrito en una avenida urbana y José Luis Martínez-Almeida concluirá el suyo sin realizar su proyecto de soterrar la autovía entre la Avenida de Portugal y la Avenida de los Poblados. El actual equipo de Gobierno ha paralizado esta iniciativa ante el arranque de la recientemente aprobada Operación Campamento, con el argumento de que la ejecución de ambos proyectos iba a causar enormes molestias en la población.

Pero “las vecinas y vecinos rechazan frontalmente el intento de trasladar la responsabilidad a otras administraciones y exigen que el Ayuntamiento ponga solución a los problemas descritos. Ni más ni menos piden que hagan su trabajo y cumplan sus compromisos, se necesitan más acciones y menos palabras”, sostienen las asociaciones convocantes de la manifestación del domingo.