Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid están absolutamente desbordados ante el incremento exponencial de demandas urgentes de la población, fruto de una crisis sanitaria que, como todo el mundo sabe, tiene una durísima derivada económica y social. Aunque el panorama no es el mismo en todos los distritos, en general estos servicios se encuentran sobrepasados y tienen enormes dificultades para responder en el corto plazo a necesidades imperiosas de muchas familias. Familias que, por este mismo motivo, recurren a menudo a las redes vecinales de solidaridad y apoyo mutuo que se han puesto en marcha desde que comenzó el Estado de Alarma en la ciudad y que, a día de hoy, se encuentran igualmente desbordadas.

Casi todos estos espacios ciudadanos, que hoy reúnen a centenares de personas voluntarias y actúan en los 21 distritos, cuentan con la participación activa o dependen directamente de asociaciones vecinales de la FRAVM. Y gracias a estas conocemos la dura realidad que en estos momentos atraviesan miles de familias de nuestros barrios, así como la limitada y muy mejorable respuesta que ofrece la Administración. En este contexto, y con un espíritu constructivo de colaboración, el mismo que ha mostrado desde el inicio de la cuarentena por el Covid-19, la federación vecinal envió el pasado miércoles, 8 de abril, una carta al alcalde Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en la que le traslada una serie de propuestas para afrontar la actual crisis. La misiva, que finaliza con una petición de reunión telemática, ha sido remitida también a la vicealcaldesa, Begoña Villacís, y al delegado del Área de Familias, Igualdad y Bienestar Social, José Aniorte.

Entre las medidas que incluye el escrito se encuentra la apertura de instalaciones públicas hoy cerradas para ponerlas al servicio de la atención de necesidades básicas de la ciudadanía. “Hablamos, por ejemplo, de la infraestructura de cocina-comedor de los colegios (o de algunos colegios) para preparar comidas para la población que no puede comprar por carecer de ingresos”, algo que, salvando las distancias, podría hacerse siguiendo el ejemplo de la Escuela de Hostelería de Santa Eugenia, que desde hace unos días produce 10.000 menús al día para familias vulnerables. ¿Os imagináis una de estas cocinas en cada distrito? “Para la preparación y el reparto habría que contar con las empresas que actualmente tienen las juntas para la distribución de comida a domicilio, con otros recursos como bomberos o, si no es posible, con las redes de apoyo. Si tampoco fuera posible, se podría establecer un punto y horario de recogida al que acudan personas que no se encuentren en situación de riesgo”, sugiere la FRAVM, que insiste en que se debe garantizar que toda la población pueda acceder a un mínimo de tres comidas al día.

Al igual que hicieron hace unos días las asociaciones vecinales de Vallecas con la Escuela de Hostelería de Santa Eugenia, ahora asociaciones vecinales de Latina y Moncloa se han sumado a la petición que ha realizado a la junta de este último distrito la AV Manzanares Casa de Campo de apertura del IES Escuela Superior de Hostelería de Madrid con el fin de poner en marcha “los puestos de cocina disponibles y se organice la distribución diaria de menús” gratuitos a personas en situación de vulnerabilidad de la zona.

En esta línea, sugiere “ampliar la red de distribución de comida de mayores a domicilio a nuevos casos que se puedan presentar e incluir a niños y niñas con beca de comedor y registrados en Servicios Sociales”.

Además, considera esencial que el Ayuntamiento facilite y apoye los bancos de alimentos hoy en marcha, cediendo espacios para el almacenamiento de productos y suministrando comida, así como la labor de las personas voluntarias de las redes solidarias que a diario llevan comida a hogares en riesgo, con la entrega de “un salvoconducto o algo para evitar que sean multados/as”.

Otras de las propuestas remitidas al Consistorio son la creación de un único número de teléfono para la atención de demandas de Servicios Sociales, la unificación de los criterios de actuación de todas las juntas municipales y la puesta en marcha de un sistema de coordinación liderado por estas en el que participen asociaciones, redes de apoyo, colegios, centros de salud, empresas y otras entidades y agentes del distrito.

Además, con el fin de que “no se olvide a nadie” la federación vecinal propone que Servicios Sociales incorpore a las “personas en situación de vulnerabilidad sobrevenida como receptoras de las ayudas sin hacer evaluación. No hay tiempo para cumplimentar este procedimiento. Las entidades, colegios, centros de salud, redes de ayuda… manejan a este respecto listas de personas necesitadas que no están siendo atendidas por los Servicios Sociales. Si es imprescindible hacer evaluaciones, se pueden abordar a posteriori, después de que finalice la declaración del estado de alarma, tal y como está previsto en los artículos 5 y 6 del Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, para la solicitud de moratoria o ayudas en el pago de la renta de alquiler”, indica la organización vecinal.

Finalmente, aunque no menos importante, la FRAVM demanda “extender a las familias inquilinas de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo que hayan sufrido un descenso de los ingresos como consecuencia de la crisis del coronavirus una rebaja de las rentas en línea con la medida adoptada por la Agencia de la Vivienda Social”.

Puedes ver la carta completa aquí.

Imagen: Banco de alimentos de la red de apoyo y cuidados de Almendrales-Pradolongo (Usera).