Tal y como recuerdan en su nota, en el último mes y medio este proyecto vecinal ha realizado dos recogidas de alimentos y productos de primera necesidad en las inmediaciones de diferentes supermercados de Arganda, y ha recibido donaciones particulares de vecinos y vecinas. En total, ha conseguido reunir más de dos toneladas de comida y productos de primera necesidad.

“En este tiempo hemos atendido a 48 familias vecinas de nuestro municipio compuestas por 189 personas, incluidos menores, las cuales nos cuentan las situaciones tan dramáticas por las que están pasando con un mínimo común denominador: situaciones laborales precarias que no han aguantado las repercusiones económicas del Covid-19 llevándolas a una situación de empobrecimiento extremo repentino” indican los colectivos promotores en su nota.

“Durante este tiempo la Despensa Vecinal Solidaria ha funcionado a pleno rendimiento, pero por razones obvias (reincorporación al trabajo por fin de ERTEs, periodo vacacional de muchos vecinos y vecinas, tanto en su papel como voluntarios o donantes…) nos vemos obligados a parar nuestra actividad a finales de julio y por un tiempo indefinido”, aclaran. Lamentablemente, la despensa vecinal atraviesa la misma situación que la mayoría de bancos de alimentos autogestionados que aún permanecen activos en la región. Estos espacios de apoyo vecinal cierran, pero la necesidad “sigue existiendo y aún faltan oportunidades laborales para que muchas familias salgan de esta situación de vulnerabilidad a la que se han visto abocadas”.

“La solidaridad vecinal durante esta pandemia ha sido verdaderamente ejemplar. Desde su inició más de 40 voluntarios surgieron en pocas semanas para realizar asistencias más relacionadas con cuidados y apoyo a personas mayores en lo que era la Red de Apoyo Local. Con el avance de la desescalada pudimos derivar esta iniciativa de solidaridad hacia la Despensa Vecinal, en la cual se han implicado decenas de voluntarios por todo Arganda y cientos de vecinos como donantes. Pero la solidaridad tiene un límite. Lo que es una necesidad repentina puede aliviarse mediante la autoorganización vecinal, pero lo que no puede suceder es que las administraciones se despreocupen de la situación social existente”, subrayan las entidades vecinales.

Por todo ello, la Asociación Vecinal de La Poveda y la Asociación La Mavarroja solicitan al Ayuntamiento de Arganda “que dedique aquellos recursos municipales de los que disponga, en especial los de la cancelación de las Fiestas de Arganda, Poveda y San Roque” a “ampliar el Plan de Empleo con el que cuenta el Ayuntamiento para sacar de situaciones de vulnerabilidad al máximo de familias argandeñas” y, en segundo lugar, a incrementar “las partidas presupuestarias dedicadas a Servicios Sociales para que ningún vecino de Arganda, en especial los niños/as, se vea obligado a carecer de una alimentación suficiente y equilibrada”.