“A día de hoy, el proyecto, tal y como está redactado, no es viable, y por tanto no podrá tener licencia urbanística”, ha asegurado el delegado de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento, Mariano Fuentes, en la comisión del área, tras una pregunta de la concejala socialista Mercedes González. Según ha precisado Fuentes, esta decisión se tomó el pasado viernes, aunque no ha detallado el motivo por el que se rechazó el proyecto de la empresa Ingesport, propietaria de la cadena de gimnasios Go Fit.

La Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza, que lleva años peleando contra este proyecto, considera que “sin duda, es una buena noticia, porque se posterga la destrucción de la centenaria plaza de la Iglesia de Hortaleza”, aunque advierte de que “ni mucho menos es una victoria definitiva”.

“Recordamos que los promotores del macrogimnasio pueden rehacer este proyecto, aprobado en 2016 en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, y conseguir finalmente las pertinentes licencias de construcción. En ese caso, habrá que lamentar con total seguridad, a pesar de los requerimientos realizados por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, la destrucción de edificios históricos del antiguo pueblo de Hortaleza”, aseguran estos vecinos y vecinas.

Por ejemplo, ese parece el destino de los dos edificios de más de 150 años de la plaza de la Iglesia de Hortaleza que el Ayuntamiento desprotegió para aprobar el plan especial de los Paúles que permite la construcción de este gimnasio. “Dos mierdas de edificios”, en palabras del adjunto a la presidencia de Ingesport, Alfonso Arroyo, como declaró recientemente a Hortaleza Periódico Vecinal. Según este medio, Arroyo insistía en el propósito de la empresa de construir un aparcamiento subterráneo bajo el gimnasio.

Sin embargo, en la parcela donde se quiere levantar este proyecto se conservan bodegas del antiguo pueblo de Hortaleza que apenas están documentadas, y que habría que preservar si son anteriores a 1936, como establece la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid. “En la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza tememos que las bodegas puedan acabar destruidas si finalmente se permite la construcción de un parking subterráneo de 300 plazas, como era la intención inicial de Ingesport, que el pasado mes de febrero taló casi un centenar de árboles en esta parcela argumentando que estaban “enfermos” o “afectados por obra” cuando la empresa todavía no tiene ningún tipo de licencia de obra”, recuerdan.

“Desde la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza no vamos a dejar de oponernos a este proyecto innecesario que amenaza el único rincón que recuerda el pueblo que fuimos”, añaden. Además, la Plataforma, que siempre ha contado con el apoyo de la FRAVM, reclama al Ayuntamiento que proteja, como ordena la ley, las bodegas subterráneas del antiguo pueblo. El vecindario también insiste en su petición para que el casco antiguo de Hortaleza se incluya en el Catálogo Geográfico de Bienes Inmuebles del Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, como se solicitó formalmente hace cuatro años sin que todavía hayan recibido respuesta. “Del mismo modo, seguimos esperando una resolución a nuestra petición para que la iglesia de San Matías que corona la plaza sea declarada Bien de Interés Cultural”, sentencian desde la Plataforma.