En la mañana de hoy viernes, 21 de diciembre, la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), junto a la Asociación Salvemos la Casa de Campo, la Coordinadora Vecinal de La Latina, Ecologistas en Acción, CCOO, la agrupación Marx Madera, la historiadora Beatriz Tejero y el escritor Luis de Vicente Montoya ha entregado en la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid una serie de sugerencias sobre el nuevo Plan Director de Uso y Conservación del Parque de la Casa de Campo. “Estamos de acuerdo con un 80% del Plan, pero hay algunos aspectos que deberían modificarse, como el proyecto de convertir una de las zonas de mayor protección, el Encinar de San Pedro, en un parque temático”, indica Luis Segura, presidente de la Asociación Salvemos la Casa de Campo. En esta zona el Consistorio tiene previsto levantar una larga serie de instalaciones (vallados, nuevas sendas, accesos, jardines temáticos,…) con el objeto de poner en marcha once “estaciones de interpretación” e introducir algunas especies no autóctonas de mamíferos. Aunque los vecinos apoyan la ampliación en 300 ha del Encinar que prevé el Plan, están “totalmente en contra de que esa zona de Regeneración Forestal de uso restringido, que lleva cercada más de 30 años, se realicen diversas instalaciones que puedan convertirla en un Parque Temático”. Abundando en esta idea, consideran que “la creación de jardines temáticos va en contra de las características del Parque, donde la mayoría de su superficie es terreno rústico forestal, lo cual le restaría sus indiscutibles valores medioambientales”.La conservación de esta área no es la única propuesta que los colectivos ciudadanos plantean a la responsable del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Ana Botella. Contrarios a la división zonal recogida en el plan, solicitan que se incluya en su ámbito de aplicación las superficies del Recinto Ferial y del Club de Campo. Por ende, rechazan que se pueda permitir cualquier actividad deportiva, especialmente aquellas de carácter profesional o competitivo, en zonas de “carácter natural”.

Por otro lado, solicitan la participación en la Junta Rectora del parque de “los grupos políticos del Ayuntamiento de Madrid, asociaciones vecinales, grupos ecologistas, sindicatos, universidades, personalidades en historia y artes y la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid”. El Plan, “que lamentablemente no salió en ningún momento a información pública -afirma Segura-, “no define claramente quién o quiénes van a determinar el funcionamiento, la composición y organización” de este órgano directivo. El documento del Consistorio tampoco determina el presupuesto anual del parque.

Vecinos, ecologistas e historiadores sugieren también que el Plan Director recoja un catálogo y “en su caso la posible restauración de los elementos históricos cuya documentación se halla reconocida en archivos, porque se ha observado falta de sensibilidad hacia los valores históricos de restos descubiertos, al haberse tomado decisiones por ingenieros y técnicos sin la participación de especialistas en historia o arte”.

Por último, los colectivos firmantes de la carta enviada a Botella solicitan que no se amplíe el alumbrado artificial del parque, que se cierren al tráfico el Paseo del Embarcadero y el Paseo Azul en su integridad y se ponga en marcha un plan para preservar en el futuro sus recursos hídricos.