Nadie duda de la importancia y necesidad de abrir un nuevo espacio público que sirva para honrar la memoria de las víctimas del terrorismo. Pero hay lugares menos saturados que el barrio de Las Letras, y por extensión el distrito Centro, para hacerlo. Por eso, la Asociación Vecinal de Sol y Barrio de Las Letras ha reaccionado con sorpresa e indignación ante el proyecto del Ministerio del Interior de transformar el Edificio Medinaceli en Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo. “Es evidente que con su propuesta el Gobierno de Sánchez no ha tenido en cuenta las necesidades de los vecinos y vecinas de nuestro barrio, un lugar muy gentrificado que carece de equipamientos sanitarios, deportivos y culturales (como bibliotecas) y de vivienda asequible para residentes”, sostiene Víctor Rey, presidente de la entidad vecinal.

Y es que en su zona sobran pisos turísticos, negocios de hostelería y hoteles, pero también sedes gubernamentales y de la Administración, y faltan espacios y proyectos que incentiven el arraigo de la vecindad y frenen la pérdida de población residente. No en vano, con 2.194 personas menos, Centro fue el distrito de la capital que más habitantes perdió en 2021.

“Teníamos puestas todas nuestras esperanzas en que el Edificio Medinaceli se convirtiese en un inmueble de uso residencial, un conjunto de viviendas públicas de alquiler para jóvenes y mayores, que pudiera albergar un proyecto de vivienda intergeneracional compartida, así que el anuncio del Ministerio de Interior nos ha supuesto un auténtico jarro de agua fría”, asegura Rey, antes de remachar: “nuestro barrio ya estaba abandonado por las administraciones municipal y regional, y ahora también el Gobierno central muestra su desprecio por las necesidades del vecindario, por lo que pedimos a Sánchez que rectifique y se lleve el centro de memoria de las víctimas del terrorismo, que sin duda apoyamos, a otro distrito o municipio madrileño”.

La asociación vecinal considera una incoherencia que Moncloa proyecte abrir el nuevo centro en su distrito al mismo tiempo que impulsa todo un Plan de Desconcentración de sedes de la Administración.

El bloque de la discordia, ubicado en la calle Duque de Medinaceli, es propiedad de la Dirección General de Patrimonio del Estado, que acaba de rehabilitar su imponente fachada. Construido en 1922 para albergar el Palacio de Hielo y del Automóvil, seis años después fue comprado por el Estado para convertirlo en Centro de Estudios Históricos. De 1940 a 2007 fue utilizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas como sede de sus Institutos de Humanidades y librería. En desuso desde hace 15 años, según datos del propio Gobierno, el Edificio Medinaceli dispone de 15.000 metros cuadrados útiles construidos en una parcela de 3.500 metros cuadrados, unas dimensiones idóneas para albergar varias decenas de viviendas.

¿Para cuándo la firma de cesión de Gobernador, 39?

La asociación vecinal se queja del “maltrato” al que las tres administraciones someten al barrio de Letras, empeñadas como están en convertirlo en un auténtico parque temático de diversión y ocio para turistas, sin “molestos vecinos residentes”. Y recuerda que ya han pasado cinco meses desde que el pleno del Ayuntamiento aprobara la cesión a la Consejería de Sanidad de parte del edificio municipal de la calle Gobernador 39, con el fin de trasladar a sus dependencias el viejo centro de salud de la calle Alameda, pero Almeida todavía no ha firmado el documento cesión.

Ante esa demora injustificada, el colectivo barrial, junto a la Asociación Vecinal La Corrala de Lavapiés, ha convocado una “concentración de San Juan” el 23 de junio a las 21:00 ante el Centro de Salud de la Calle Alameda, sito en el número 12 de esta vía, con el lema “Después de toda nuestra lucha, el centro de salud peligra. Almeida cumple tu promesa”.

“Estamos hartos de que solo vean nuestro barrio y nuestro distrito como un lugar de negocio turístico. ¿Qué piensan hacer con el edificio que albergaba Medialab Prado, que sigue vacío tras el traslado de este importante proyecto? ¿Y con Tabacalera? ¿Van a seguir llenando todo de hoteles, terrazas, bares y restaurantes, como parece que van a reconvertir el edificio de la FNAC?” se pregunta con amargura el presidente de la Asociación Vecinal de Sol y Barrio de Las Letras.