Con la acción, la red ciudadana volvió a reclamar la recuperación de la Vía Pecuaria Vereda Camino de Boadilla, que podría convertirse en un pasillo o corredor verde entre los distritos de Latina y Carabanchel.

El mero hecho de estar ante uno de los edificios más antiguos de la capital, del siglo XII, “debería producir la reacción de la Comunidad de Madrid como responsable del Patrimonio Histórico y como titular de la Vía Pecuaria Vereda Camino de Boadilla. Sin excluir en ninguna manera al Ayuntamiento de Madrid para que realice su limpieza al ubicarse en su territorio”, sostiene en una nota la plataforma, de la que forma parte la FRAVM.

Campamento Sí, que agrupa a numerosas entidades sociales del Suroeste de la capital tiene entre sus objetivos la recuperación de diversas vías pecuarias de ese ámbito territorial que han quedado sin clasificar por la Comunidad de Madrid, a pesar de que la normativa le obliga a ello. La Ley 8 /1998 de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid de 15 de junio cumplirá este año su 20º aniversario y “si bien se han realizado avances y actuaciones en muchos sentidos, la Comunidad de Madrid no ha sido capaz de afrontar el reto de preservar este rico patrimonio territorial, cultural y ambiental”, sostiene la plataforma, antes de recordar que nuestras vías pecuarias ocupan 4.200 kms de longitud y 12.000 Has.

En el Suroeste de Madrid, dentro del entramado urbano, quedan algunos tramos de estos caminos ganaderos que a pesar de haber sido “devorados e invadidos” ante “la desidia de las administraciones”, aún son un recurso ambiental y de ocio de la población.
La Vereda Camino de Boadilla discurre desde Colonia Jardín, en el distrito de Latina, hasta la barriada de Eugenia de Montijo, en Carabanchel. En ese recorrido sufre la invasión de numerosos edificios e infraestructuras, como cuarteles de Defensa (el Servicio Geográfico Militar), la autovía A-5, el cuartel de Intendencia (abandonado hace 20 años), el polideportivo municipal de Aluche, el aparcamiento disuasorio de Aluche y varios viales de la zona. Finalmente se encuentra libre en un tramo de un kilómetro, que discurre por detrás el denostado CIE de Aluche hasta el templo románico-mudéjar de Nuestra Señora de la Antigua, una joya del s. XII.