Este mañana se ha constituido la Plataforma Regional LA MAT MATA contra el proyecto de línea de Muy Alta Tensión (MAT), de 400.000 voltios, “Galapagar-Moraleja de Enmedio”, integrada inicialmente por CCOO, Ecologistas en Acción, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), IU CM, y UGT pero con vocación, han señalado sus portavoces, de incorporar al mayor número posible de colectivos y entidades que se opongan a este “inasumible” proyecto.

La plataforma nace para intentar frenar la construcción de la línea propuesta por Red Eléctrica Española, una línea de 55,79 kilómetros sostenida por 126 torres de entre 76 y 44 metros de altura que atravesará diez municipios de la Comunidad (Galapagar, Colmenarejo, Villanueva de la Cañada, Valdemorillo, Brunete, Quijorna, Villaviciosa de Odón, Móstoles, Arroyomolinos y Moraleja de Enmedio) y afectará en distintos grados a otras muchas localidades, así como al Parque Regional del Curso Medio del Guadarrama, a la Cuenca del Guadarrama, declarada de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), a los encinares y pinares del Cofio y a varios montes preservados y de utilidad pública.

La plataforma se opone a la ejecución de este proyecto de línea MAT, por los siguientes motivos:

Esta autopista no se justifica por la demanda energética actual: el proyecto se redactó en base a unas estimaciones de crecimiento fijadas en 2004, en plena burbuja inmobiliaria. No está destinada, por tanto, a la demanda de los hogares ni industrias existentes ni potenciales.Cabe señalar, a este respecto, que los planes energéticos están sometidos a revisión precisamente por la sobredimensión de su alcance.

Todo ello, sumado a la opacidad informativa en la que se ha tramitado (el plazo de alegaciones se abrió, sin apenas publicidad, en pleno verano) hace sospechar que la autopista está destinada a electrificar megaproyectos como Eurovegas o el aeropuerto de El Álamo a costa de la salud de la ciudadanía y de la conservación del patrimonio natural.

A este respecto, la plataforma advierte que además del calor y del ruido constante que desprende y de las interferencias radioeléctricas que provoca sobre las comunicaciones, la línea MAT crea una contaminación de muy dañinos efectos sobre la salud humana:

    • Produce y concentra el peligroso gas radón. Este gas, según la OMS, es la segunda causa de cáncer de pulmón en el mundo, después del tabaco.

    • Crea campos electromagnéticos que, según la comunidad científica, pueden provocar leucemia, cáncer, inmunodepresión, dolores de cabeza, alteración del sueño, alergias, malestar físico general, problemas de corazón, etc.

    • Genera ozono troposférico (ozono malo), de gran nocividad para los pulmones y el corazón y altamente presente en esa zona donde se alcanzan en verano uno de los mayores niveles de Madrid. Ioniza el aire, produce oxido nitroso y luz ultravioleta.

Su impacto ambiental afecta en alto grado a la fauna del entorno, particularmente a las aves, algunas de muy alta protección. Según la Sociedad Española de Ornitología, SEO/BirdLife, las líneas de alta tensión provocan la muerte de un millón de aves al año en España.

Además, daña y contamina la flora y los abundantes acuíferos de la zona, degrada y desvaloriza la producción agropecuaria y deteriora el paisaje del entorno.

Por último, el proyecto resulta altamente inseguro por el riesgo de que la acumulación de hielo y el viento desestabilicen las torres en una zona próxima a dos aeródromos.

La Plataforma denuncia, por tanto, que ni las sustanciales pérdidas de electricidad que implica su traslado a larga distancia, ni su enorme coste, ni los ingentes costes sociales que provocan han sido analizados. El análisis de impacto presentado por la empresa sobre la salubridad para la vida humana y el entorno natural es arbitrario, insuficiente, parcial o inexistente.

La MAT Mata saluda el rechazo de los plenos municipales de Brunete, Colmenarejo, Valdemorillo y Villaviciosa de Odón a un proyecto sobre cuyas nefastas consecuencias continuará alertando, no solo en los 10 municipios más afectados, sino en el conjunto de la Comunidad de Madrid toda vez que las consecuencias ambientales y económicas del proyecto conciernen al conjunto de la región.