Después de semanas de actuaciones contra las clínicas autorizadas para la interrupción voluntaria del embarazo y de una intensa campaña antiabortista encabezada por sectores políticos “ultraconservadores”, la respuesta en la calle llegó el pasado miércoles. En diversas capitales del Estado se organizaron actos “por el derecho de las mujeres a decidir”. La más numerosa fue la de Madrid.

Unas 4000 personas, en su mayoría mujeres, llenaron la Puerta del Sol, siguiendo el llamamiento realizado por más de 50 organizaciones sociales, entre ellas el colectivo Mujeres Vecinales y la FRAVM, con objeto de frenar esta “violenta campaña”. Las presentes, que criticaron con dureza la posición “fundamentalista” de la jerarquía de la Iglesia católica, exigieron al Gobierno que cumpla su antigua promesa electoral de reformar la ley del aborto para, entre otras cosas, sacarlo del código penal y acabar “con la inseguridad jurídica que la ley actual ha generado”. Con estas medidas se persigue proteger no sólo a las mujeres que acuden a abortar sino a los profesionales sanitarios que trabajan en las citadas clínicas, los cuales pueden ser juzgados y condenados en la actualidad. “Lo ocurrido nos retrotrae a siniestras épocas en las que la libertad brillaba por su ausencia, y creemos que requiere una respuesta contundente e inmediata de los distintos poderes públicos para preservar la integridad de las mujeres “, indicaron en un comunicado las organizaciones promotoras del acto.

Las entidades sociales reclamaron también que “la nueva normativa garantice y respete el derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente su embarazo, asegurando que estas interrupciones se realicen de forma normalizada en la red sanitaria pública”.

Por otro lado, siguiendo el ejemplo de una docena de mujeres gallegas que se han autoinculpado en un juzgado en solidaridad con un grupo de jóvenes que tras haber abortado han sido denunciadas por una organización “pro vida”, los colectivos de mujeres presentarán la semana que viene en los tribunales varios miles de autoinculpaciones similares.

Por último, varios representantes de las asociaciones vecinales madrileñas participaron en el acto de Sol.