El presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), Nacho Murgui; el responsable de Medio Ambiente de la Federación vecinal, Francisco Caño y representantes de la Plataforma en Defensa del Parque Público de Valdebernardo han denunciado esta mañana la privatización del parque de Valdebernado, una zona verde de 123 hectáreas que el Ejecutivo regional inauguró el 7 de mayo de 2007 y en cuya construcción invirtió 17 millones de euros mediante la apertura de un concurso para adjudicar la gestión integral del parque durante los próximos cuarenta años. El contrato de cesión incluye el mantenimiento y conservación del parque, así como la explotación de la estación depuradora de aguas residuales, de cinco quioscos (a los dos existentes se sumaría la construcción de otros tres), de un vivero que, según el propio Gobierno regional produce dos millones de árboles al año, y la explotación de varias parcelas edificables que suman una superficie de 29.809 metros cuadrados. “Esta operación -ha subrayado Jesús Perez, portavoz de la Plataforma- es un expolio del patrimonio de todos los madrileños. Las 123 hectáreas que ocupa el parque es suelo público y todo lo que hay en él se ha construido con dinero de todos los madrileños. Ahora el Gobierno pretende ceder la explotación de todos los servicios a empresas privadas que, además de llevarse los beneficios de la gestión, percibirán los 161 millones de euros de la licitación, varias retribuciones complementarias por cada servicio explotado más una aportación directa de más de un millón de euros anuales durante los 40 que dura la cesión. Un negocio redondo. Eso explica -ha añadido Pérez- por qué el Gobierno regional se ha negado a ceder el parque al Ayuntamiento de Madrid a pesar de sus múltiples peticiones”. Pérez ha lamentado el progresivo deterioro que ha sufrido el parque a lo largo de los años. “Para empezar -ha contado- se empezó a construir con diez años de retraso. Después, han ido reduciendo la superficie inicialmente prevista al construir en sus terrenos las instalaciones de Faunia, el Centro de Transfusiones de la Comunidad de Madrid y el hospital de Vallecas. La cesión de las parcelas edificables es lo que nos faltaba ya que deja a los vecinos del barrio de Valderribas sin terreno público disponible para construir equipamientos públicos”.

Pérez ha recordado que el Consorcio Urbanístico de Valdebernardo, que en la actualidad gestiona el parque, ”debería estar liquidado, pues ya ha cumplido su función: la construcción del barrio de Valdebernardo y la del parque. Pero parece -ha rematado- que antes de desaparecer nos ha querido dejar el triste legado de privatizar el primer parque urbano de Madrid”.

El destino de las parcelas de suelo edificable es, precisamente, una de las cuestiones que más preocupan a los vecinos. “Las empresas podrán construir negocios de carácter cultural, educativo, hostelero o de ocio -ha subrayado Murgui-, ya que todos éstos son usos compatibles con el parque. Lo preocupante de la cuestión es que no van a ser ni los vecinos ni las administraciones públicas las que determinen el destino de estas parcelas, sino empresarios preocupados únicamente en maximizar sus márgenes de beneficios. Llama la atención, además, que como todos los concursos que pueden suscitar alguna polémica, se haga público en verano”, ha rematado.

La Federación vecinal ha pedido, por tanto, a la Comunidad que anule de inmediato el concurso y que ceda el parque al Ayuntamiento de Madrid para que esta zona verde disfrute de las mismas condiciones administrativas y de conservación que el resto de los parques de Madrid. “Una vez que el parque esté en manos municipales -ha reclamado el responsible de Medio Ambiente de la FRAVM, Francisco Caño- el Ayuntamiento debería crear los cauces participativos necesarios para debatir de forma democrática qué dotaciones necesitan los vecinos de Vicálvaro y cuáles se pueden ubicar en el parque de manera que se pueda garantizar su óptima conservación”.