“El Ayuntamiento debería tener presentes las necesidades sociales de los ciudadanos que habitan el entorno de Ópera-Austrias, incluidas las familias jóvenes que están repoblando la zona y que necesitan ciertos servicios, como escuelas infantiles. Hoy día, la única escuela infantil del barrio es La Paloma, en la calle Tabernillas, que no tiene capacidad para atender ni al 10% de la demanda potencial, por lo que los padres que quieran escolarizar a sus hijos se ven obligados a recorrer diariamente varios kilómetros. Nos consta que el Ayuntamiento contempla construir una escuela infantil en el entorno de San Francisco el Grande, pero aún así, las plazas ofertadas serían insuficientes para satisfacer la creciente demanda de la zona”.

Quien así habla es Carmen, una vecina del barrio que, junto con la AV Ópera–Austrias, ha remitido al Consistorio madrileño una petición, avalada por más de 500 familias de la zona, para que destine el edificio municipal que hasta el pasado 1 de marzo acogía el albergue para indigentes Don de María a la construcción de una escuela infantil. El inmueble, situado en la calle Mayor 83 -junto a la catedral de La Almudena- ocupa una superficie de 800 metros cuadrados “puede acondicionarse como escuela infantil con un mínimo coste para el Ayuntamiento, seguramente menos de lo que se ha gastado en el carnaval olímpico”, apunta Carmen. La escuela podría dar servicio “a unas 100 familias evitando que se desplacen diariamente varios kilómetros y contribuyendo así a una mejor calidad de vida para todos y para nuestros hijos”.

Hasta el momento , el Ayuntamiento no ha contestado a la petición vecinal, que cuenta con el apoyo de la Plataforma 0-6, aunque les invitan a reclamar “que sea una escuela infantil como servicio educativo público y que los niños y niñas pequeños tengan una educación infantil de calidad”, con “espacios y metros cuadrados, profesionales bien formados, patio exterior, cocina propia, un equipo de profesionales suficiente, un buen proyecto educativo y un currículo que potencie la curiosidad y las ganas de aprender de los chiquitos”.

El Consistorio madrileño no ha facilitado otras dependencias municipales para dar cobijo a las más de 100 personas que atendía diariamente el Don de María, un albergue abierto hace más de 12 años.