Asociaciones vecinales de Centro denunciaron el pasado jueves que el distrito se ha convertido en un ‘parque temático’ por un modelo de ciudad que privilegia a los ‘turistas’ y las grandes superficies comerciales sobre los ciudadanos.

Las asociaciones vecinales ACIBU, La Corrala, Las Cavas y Costanillas y el Barrio de Las Letras recordaron que en su distrito hay 4.200 bares de copas, buena parte de los cuales son ilegales ya que carecen de las licencias necesarias. En el barrio de Universidad, por ejemplo, hay un bar cada 50 habitantes.

La extrema permisividad del Ayuntamiento de Madrid ante la apertura de bares de copas vulnera las medidas contempladas en la declaración del distrito como Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE). Las consecuencias de todos los problemas que esta acumulación de locales de ocio genera (ruidos, suciedad…) se está dejando sentir en la propia composición del distrito, en el que viven aproximadamente 150.000 personas. La curva de edad está cambiando “ya que muchas parejas jóvenes están abandonando sus barrios cuando tienen hijos por la imposibilidad de garantizar su descanso”.

A pesar de todo ello, los representantes vecinales anunciaron su determinación de pasar ‘de ser víctimas a ser protagonistas’. Para ello, han redactado una carta de propuestas elaboradas por los vecinos que remitirán a todos los partidos para que se comprometan a aplicarlas toda vez que el Ayuntamiento ignora sus reivindicaciones.

Concentración contra varios after hours

En parecidos términos se pronuncian los representantes de varias comunidades de vecinos afectados por la actividad de algunos after hours ubicados, entre otras, en la calle Antonio Grilo, Jesús del Valle, Santa Teresa, Magdalena, y Fúcar, que denuncian que los locales incumplen la ley 17/97 de espectáculos públicos toda vez que impide que ninguna discoteca abra sus puertas después de las 5.30h de la madrugada.

Las comunidades de vecinos se concentraron en la sede del Ayuntamiento de Madrid el sábado 28 de febrero para denunciar que estos locales operan de jueves a domingo en horario de 6 a 12 de la mañana “sin aislamiento acústico ni condiciones para desarrollar dicha actividad sin ocasionar gravísimas molestias al vecindario”.

Estos locales “tienen licencia de bar, suelen cambiar de titular en los contratos de arrendamiento y constituyen sociedades para eludir posibles responsabilidades administrativas o civiles”. En el día a día, permiten que se fume en su interior, “lo que ocasiona un ambiente irrespirable en las escaleras interiores de los edificios”, “acostumbran a traficar con droga” y ocasionan ruido y vibraciones “insoportables” para los vecinos.

Las comunidades han denunciado estos hechos “periódica” y “constantemente” ante la policía municipal y ante el Ayuntamiento, se han reunido en varias ocasiones con el concejal de Centro y con otros responsables municipales y su respuesta ha sido recurrentemente la misma: hay que esperar a que se desarrollen los procedimientos por las infracciones cometidas.

Hartos de que estos procedimientos se prolonguen en algunos casos más de un año, los vecinos piden al Ayuntamiento que ordene el precinto cautelar de estas instalaciones y que se reúna con representantes de los vecinos afectados para abordar la situación y encontrar soluciones duraderas.