Tras la asamblea constituyente, que tuvo lugar en el Centro Social Comunitario Casino de la Reina del barrio de Embajadores, portavoces de la nueva marea dieron a conocer su plataforma reivindicativa, una tabla de demandas“que afecta a todos los pensionistas y jubilados de manera inmediata , y a la totalidad de la población en el medio y largo plazo”, en sus propias palabras. Entre otros elementos, nuestros mayores demandan “un modelo de revalorización de las pensiones en relación al IPC que asegure el mantenimiento de su poder adquisitivo”, por lo que piden que se reintegre a los pensionistas el 1,9% perdido en 2012. Como mar de fondo aparece la defensa del “Sistema Público de Pensiones, del que el Estado no debe ser sólo gestor, sino además garante de su sostenibilidad económica”. Como horizonte, “avanzar hacia una pensión y un salario mínimo de 1.000 euros”, indica la Marea en un comunicado.

En este marco, denuncian de forma convincente y clara “la propuesta de los Fondos de pensiones privados (en especial que sean financiados con dinero público, mediante desgravaciones fiscales)” y muestran su “profundo malestar por la subida de nuestras pensiones un 0,25% en 2016, por tercer año consecutivo y sin garantía ninguna ante una posible desviación del IPC”.

“Sabemos que el actual Sistema Público de Pensiones es manifiestamente mejorable, ya que contiene numerosas contradicciones y discriminaciones totalmente injustificadas en perjuicio de amplios colectivos, como por ejemplo, los diferentes coeficientes en trabajos de especial peligrosidad, unas penalizaciones a las jubilaciones anticipadas abusivas y subjetivas en muchos casos, problemas como el de los emigrantes retornados, el porcentaje de la base reguladora de las pensiones de viudedad, etc”, puede leerse en el citado comunicado.

Otras reivindicaciones de la tabla son la “derogación de los aspectos negativos o regresivos de las reformas de las pensiones promulgadas desde 2011, el derecho efectivo de todos los hogares a los suministros básicos (agua, luz y gas)”, así como la “eliminación de todo tipo de co-pago o re-pago”. En el documento muestran también su oposición frontal a la “privatización de los servicios públicos y de manera especial a los que afectan a las personas mayores”.

Con estas demandas, que perseguirán “de forma pacífica, democrática y participativa” los mayores pretenden “no solo defender los derechos de los actuales pensionistas y jubilados, sino luchar también para que las generaciones más jóvenes puedan ejercer este derecho a una vida digna en su vejez, de una manera real y efectiva”.

Representantes de la Marea Pensionista anunciaron que en los próximos meses, aprovechando la precampaña electoral, llevarán a cabo acciones de protesta con objeto de visibilizar su problemática y trasladar sus principales demandas.

Aunque se han adherido redes de otras zonas como Murcia y Alicante, ayer pusieron la primera piedra de la Marea Pensionista de ámbito estatal las siguientes organizaciones: Marea Pensionista de Catalunya, Intersindical Valenciana – Marea Pensionista, Jubilados del Sindicato Ferroviario, Plataforma Mayores en Acción – Madrid, Federación Vasca de Asociaciones de Prejubilados y Pensionistas (FEVAAS)-CEPYP, Marea Jubilados de Ponferrada, Plataforma por la Defensa de las Pensiones Públicas de Tenerife, Marea Pensionista – Asociación de Pensionistes Xixón-Gijón.