Representantes de la FRAVM, de la Plataforma 2015 y +, de Ecologistas en Acción, del SUP, de ATTAC, de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Sanidad Pública…, entre otras organizaciones sociales, mostraron ayer su preocupación y radical rechazo al nuevo plan de ajuste aprobado por el Gobierno y por el anuncio de la aprobación urgente de la reforma del sistema público de pensiones que pretende retrasar la edad de jubilación legal a 67 años y recortar sus prestaciones.

En una reunión celebrada con los secretarios generales de CCOO y UGT, llamaron la atención sobre el hecho de que el Ejecutivo de Zapatero desoyó la voz de los trabajadores y trabajadoras que participaron mayoritariamente en la Huelga General del pasado 29 de septiembre contra la reforma laboral y el primer plan de ajuste aprobado el mes de mayo, que también incluía un importante recorte de la Ayuda Oficial al Desarrollo. A juicio de las organizaciones, el gobierno profundiza en la misma dirección: la disminución de los impuestos a las empresas y la privatización de servicios públicos se acompaña en esta ocasión con la supresión de la ayuda de 420 euros a los parados que han agotado las prestaciones por desempleo, cuestión especialmente grave por cuanto a lo largo del próximo año muchos cientos de miles de parados y paradas se quedarán sin dichas prestaciones.

La reiterada justificación de que las medidas de ajuste y las llamadas reformas estructurales son necesarias para obtener la confianza de los mercados financieros suponen el reconocimiento de un inadmisible sometimiento de los gobiernos democráticos a unos entes dominados por los especuladores –los mismos que propiciaron la crisis- y un profundo deterioro de la democracia.

Además, esconden la falta de voluntad política de los gobernantes europeos para gobernar la crisis de las deudas públicas, cuestión que sería perfectamente factible por otros medios. Por todo ello, manifestaron su apoyo a las movilizaciones convocadas por UGT y CCOO, enel marco de la iniciativa de la Confederación Europea de Sindicatos, para los días 15 y 18 de diciembre, en particular a las manifestaciones convocadas este último día, que deberían convertirse en una nueva muestra del masivo rechazo de la ciudadanía española a unas políticassociales y moralmente inaceptables, y una clara advertencia contra una reforma regresiva del sistema público de pensiones que quiere imponerse al margen del diálogo social a pesar de no tener relación alguna con el problema del déficit público.