El pasado 1 de octubre, la Junta de Gobierno de Alcalá de Henares aprobó de forma provisional las ordenanzas fiscales para 2013 y abrió un periodo de recepción de modificaciones de los grupos municipales de 10 días.

El texto aprobado incumple, según la Federación de Asociaciones Vecinales de Alcalá de Henares, el compromiso electoral del partido popular, responsable del equipo de Gobierno de la localidad: “Seguiremos bajando el IBI”. Los portavoces de la federación vecinal rechazan el mensaje del equipo de gobierno, según el cual, el tipo vigente del 0,49 para la mitad de inmuebles y el 0,511% para la otra mitad con mayor valor catastral congela el recibo de la contribución. ‘No es cierto’, espeta la FCAVAH, que ha elaborado un cuadro según el cual, desde el año 2009 el IBI ha experimentado un incremento del 65%.

Año

Valor

Reducción

Base

Tipo

Cuota a

Subida

Catastral

legal por año

Liquidable

Ayto.

Pagar

en €

en %

2008

35.859,08

 

 

0,56

200,81

 

 

2009

106.988,89

64.016,83

42.972,06

0,56

240,64

39,83

19,84

2010

108.058,77

56.903,85

51.154,92

0,55

281,35

40,71

16,92

2011

108.058,77

49.790,87

58.267,90

0,53

308,82

27,47

9,76

2012

108.058,77

42.677,89

65.380,88

0,5112

334,23

25,41

8,23

2013

108.058,77

35.564,91

72.493,86

0,5112

370,59

36,36

10,88

Total Subida desde 2009

 

169,78

65,6

Con el tipo de 0,511 “congelado”, un vecino pagaría 36,36 € en 2013, un 10,88 % más que en 2012 y un 65,62 % más desde la última revisión catastral de 2009.

La federación reclama que el Ayuntamiento acepte la demanda de las 11.780 vecinas y vecinos de la localidad que en 2009 firmaron reclamando una rebaja del IBI y la congelación de los demás impuestos, tasas y precios públicos. “Los vecinos de Alcalá soportamos una presión fiscal insostenible para muchas familias –subrayan–, por lo que no es de recibo implantar una nueva tasa de basura de 12 euros al año por vivienda, ni la creación de otras tasas nuevas como la de extinción de incendios o la de `talleres del Centro Cultural Gilitos’”. Menos aún que, como declaró recientemente el alcalde del municipio, Javier Bello, puedan crearse otras nuevas.

No es de recibo, afirman, que en un contexto marcado por una plan local de ajuste que suprime múltiples servicios (fisioterapia y podología para mayores) o reduce contratos de servicios públicos esenciales para la ciudad, como la limpieza viaria y la recogida de basuras, el mantenimiento de zonas verdes, el control de palomas, la desratización y desinsectación…, aprobado para “evitar la quiebra del Ayuntamiento”, se suban las tasas e impuestos municipales. La federación vecinal se niega a que sean los ciudadanos “quienes paguemos los platos rotos de una crisis y una nefasta gestión municipal que no hemos creado y que nos ha dejado una deuda de más de 230 millones de euros”.

Una vez más, la FCAVAH apela a los grupos políticos municipales a que “de una vez por todas” “aparquen las lógicas diferencias políticas” y piensen más en la ciudadanía. En estos momentos, la federación vecinal está trabajando para que todos los grupos presenten una sola propuesta de manera que se sitúe en torno al 0,45% para las viviendas. Las asociaciones vecinales destacan que hay margen para cumplir el RDL 4/2012, siempre y cuando se aplique un índice diferenciado por usos, como hacen otros ayuntamientos, para que los grandes comercios, la industria, la Iglesia, la Universidad, el hospital, los colegios concertados… demuestren que “Hacienda somos todos”.