Cerca de un centenar de personas, entre adultas y peques, plantaron unos cien árboles autóctonos característicos de las riberas de los ríos de esta zona del Henares como el sauce, el álamo blanco, el álamo negro y el taraye, permitiendo que muchos de los asistentes conocieran la importancia de los ecosistemas ligados a los ríos para, a continuación, participar en la “recuperación ecológica de un tramo de un kilómetro en el que la vegetación arbórea de las riberas era inexistente”, en palabras de la plataforma. Los árboles plantados serán objeto de seguimiento y, si fuera preciso, en época estival, de riego. Además de la plantación, los presentes limpiaron los residuos abandonados por la zona, una tarea que puso en evidencia incrementar las labores de sensibilización entre la población.

A pesar de ser un pequeño río, muy deteriorado y asociado a vertidos y suciedad, es “imprescindible emprender la recuperación del mayor grado posible de la naturalidad alterada para revertir el daño ambiental y natural que sufre Alcalá de Henares y, en general, el valle del Henares, incrementando así la calidad de vida de la ciudadanía a la vez que se mejora la biodiversidad, el paisaje y todo lo que la naturaleza nos ofrece de manera gratuita e imprescindible”, sostiene la red en una nota.

Ante la “gran transformación” sufrida por los ríos y las vegas de la zona, la plataforma promueve actuaciones destinadas a “la reforestación con especies autóctonas, la recuperación de la naturalidad, la limpieza de las basuras y la información y vigilancia permanente”.

Durante la plantación intervinieron representantes de la plataforma vecinal Espartales Unidos para informar de la lucha desarrollada a lo largo de los últimos años “para intentar que el conocido como parque del Camarmilla, contiguo al lugar de la plantación, fuese mucho más respetuoso con el medio natural de lo que finalmente ha sido”. La plataforma Valle del Henares considera un grave error la transformación de las 30 hectáreas de suelo agrícola de la vega del río en un parque que es mantenido como un espacio urbano (con sus viales, mobiliario, redes de alumbrado, agua potable y saneamiento, entre otros elementos) en vez de haber recuperado la naturalidad del lugar. Aún así, la red ciudadana considera que la zona verde “debería ser objeto de un proyecto que permitiera dicha renaturalización a través de la plantación de las especies vegetales autóctonas adecuadas y otras medidas para la mejora de la biodiversidad”, reemplazando especies foráneas como pinos, abedules o plátanos.

La Plataforma Valle del Henares se constituyó a mediados del mes de noviembre del año pasado y está compuesta por una treintena de asociaciones vecinales, culturales y ambientalistas, así como un numeroso grupo de personas a título individual de localidades del bajo Henares.