Y es que, ¿cómo es posible garantizar la calidad de la enseñanza en aulas con ratios al límite o por encima de lo que marca la normativa? ¿cómo es posible hacerlo con plantillas docentes bajo mínimos o en centros en obras? Es evidente que estos problemas no se dan en todos los centros ni en todos los lugares de la región, pero resultan cada vez más comunes y se han convertido en norma en los barrios de reciente creación. Para paliarlos, sin duda, es necesario ampliar la inversión y dotar a los distritos y pueblos de más y mejores equipamientos públicos: si se desea atender adecuadamente la demanda actual, las asociaciones vecinales calculan que la región requiere al menos 50 nuevos centros, lo que se traduce en 28 institutos y 20 colegios. Además, serían necesarias al menos 16 nuevas escuelas infantiles.

El informe de la federación vecinal, que recoge información de 18 distritos de la capital y 28 localidades de la provincia, constata también algo que las AMPA y los sindicatos estudiantiles y de docentes llevan tiempo denunciando: eldeterioro creciente de la educación pública frente al incremento de los beneficios y privilegios de la privada. La privada concertada es, sin duda, la gran ganadora en el modelo educativo de la Consejería de Educación, que en sus presupuestos de 2016 rebajó en 16 millones de euros la partida destinada la construcción de centros públicos mientras aumentó en 36 millones de euros el gasto destinado a la educación privada concertada, lo que supone 120 millones de euros más que en 2011. En distritos como Ciudad Lineal, los centros privados representan ya el 70% del total de equipamientos.

Por todos estos motivos, la FRAVM, con el apoyo de la Plataforma Regional por la Escuela Pública, organiza el domingo 29 de mayo la II Marcha por la construcción de centros educativos públicos y contra el cierre de centros y aulas. Dos manifestaciones ciclistas llegarán a Cibeles a las 12:45. La primera, la Marcha Norte, arrancará a las 10:30 del local de la Asociación Vecinal de Las Tablas (C/ Capiscol con Avda. Santo Domingo de la Calzada). La segunda, la Marcha Sur, lo hará una hora después desde el IES Juan Ramón Jiménez de Villaverde. Ambas convergerán en Cibeles y, desde allí, junto a manifestantes a pie, se dirigirán hasta la Puerta del Sol.

En la protesta tomarán parte comunidades educativas que en estos momentos se hallan en pie de guerra como consecuencia de la “fallida política educativa de la Consejería, una política que no hace sino agrandar las diferencias sociales y reducir la igualdad de oportunidades” en palabras de la Comisión de Educación de la FRAVM. Comunidades como las de los IES de la capital Vallecas I, Francisco de Goya, Pradolongo, Valcárcel o Pérez Galdós, que el curso que viene perderán titulaciones enteras de FP a pesar de tener una demanda suficiente. O la del IES La Cañada (Coslada), que dejará de impartir bachillerato, una medida previa a su anunciado cierre.

La FRAVM considera vergonzoso que mientras cierra plazas y ciclos de FP en la pública, y mantiene tasas de 400 euros sin ayudas, la Comunidad de Madrid ofrezca becas de unos 1.200 euros a los estudiantes que cursan esta formación en centros privados para de sufragar sus matrículas. Y lo hace, a sabiendas de la alta demanda existente, algo más que notable en los distritos periféricos de la capital y en municipios como Móstoles, Getafe, Parla, Fuenlabrada, Pinto, Rivas o Majadahonda.

Al cierre de enseñanzas y a la fusión de equipamientos (como sucederá con los colegios Manuel Sirot y Eduardo Rojo en Vallecas y con los IES Pedro Duque y Gabriel García Marquez en Leganés) hay que añadir la clausura de grupos y líneas en numerosos centros de la región, lo que redunda en un deterioro de la oferta, en la pérdida de puestos de trabajo y, desde luego, en una imposible “libertad de elección”. Poco antes del periodo de solicitud de plazas para el curso 2016-2017, la consejería de Rafael van Grieken decretó la supresión de líneas en diversos centros, provocando el malestar de familias y docentes y, en lugares como Vicálvaro, Aranjuez o Getafe, su movilización. Fuenlabrada, Leganés, Móstoles y Alcorcón son otros municipios muy afectados por la clausura de líneas, que muchas veces, como es el caso de los CEIP Claudio Albornoz, Fernando de los Ríos y Jesús Varela de esta última localidad, se produce a pesar de sus buenas matrículas. De manera incomprensible, esto sucede a la par que se saturan otros centros del lugar. Frente a este “caos en la escolarización”, las AAVV reclaman la confección de una red de centros equilibrada consensuada con todos los sectores afectados.

El mapeo de la FRAVM lo deja claro: la masificación es hoy el principal problema que padece nuestra educación pública. Pocos distritos y municipios de la región se libran de ella, lo que se traduce a menudo en aulas con ratios por encima de la normativa vigente: 25 alumnos en segundo de infantil, 30 en primaria y FP y 35 en bachillerato. A pesar de tratarse de un mal cada vez más generalizado,las diferencias entre niveles formativos y barrios y municipiosson notables. Según CCOO, el 18% de las unidades del segundo ciclo de educación infantil en la región están saturadas, siendo las zonas Oeste y Sur las más afectadas. El 17% de los grupos de bachillerato están por encima de la ratio, lo que afecta sobre todo a las zonas Norte, Sur y a la capital. Por último, más del 11% de los grupos de ESO y más del 16% de los de primaria padecen la misma situación. En este último caso, las zonas Sur y Oeste vuelven a concentrar los mayores problemas.

Si ponemos el foco en territorios más pequeños, como hace el informe vecinal, las carencias más importantes se dan en los nuevos desarrollos urbanísticos (aunque algunos como el Ensanche de Vallecas tengan ya diez años de antigüedad). Barrios como este o como Montecarmelo y Las Tablas (Fuencarral), Sanchinarro (Hortaleza), Ensanche Sur (Alcorcón), Cerro de Buenavista y El Bercial (Getafe), PAU-4 (Móstoles), Miramadrid (Paracuellos), La Luna (Rivas) o Parla Este sufren graves problemas de masificación y falta de plazas públicas. Por poner un ejemplo, 219 familias se han quedado sin la plaza elegida en los colegios del ensanche vallecano para el curso 2016-2017. Montecarmelo, Las Tablas o Valdebebas, a pesar de la altísima demanda, no tienen todavía un instituto público propio, lo que obliga a los alumnos a desplazarse a diario a otros barrios y distritos.

Esta situación también se da en barrios consolidados como Arganzuela, Barajas, San Fermín, Carabanchel Alto y en municipios como El Boalo o Pinto, lugares que demandan desde hace muchos años la construcción de nuevos equipamientos educativos con objeto de absorber una demanda creciente.

Otro de los problemas recurrentes, la carencia de espacios adecuados para desarrollar la enseñanza, tiene que ver con la política de construcción por fases de la Consejería, lo que provoca graves molestias y situaciones propias de otras latitudes. Al menos 16 centros de la región se encuentran aún inacabados, con parte de sus espacios en obras o a la espera de tener listos módulos y todo tipo de espacios. Así, los 350 chicos del IES Juan Ramón Jiménez de Butarque reciben clases entre obras y sin todas sus necesidades cubiertas y el CEIP Constitución de 1812 de Leganés, actualmente masificado, lleva más de 5 años esperando su finalización y a día de hoy no dispone de gimnasio ni de aulas suficientes para el próximo curso. En el instituto de Cubas de la Sagra, además de convivir con las obras de ampliación del centro, los alumnos se ven obligados a realizar gimnasia en el hall del edificio. “Mientras los niños juegan al bádminton (con la red sujeta a las columnas) pasa gente por el medio”, indica su AMPA. Este centro es una sección del IES de Humanes, de tal forma que aunque carezca de biblioteca o gimnasio, la Consejería entiende que los chicos tienen acceso a estas instalaciones porque se encuentran en Humanes. La AMPA demanda la segregación de la sección.

El mapeo de la FRAVM incluye otros muchos casos y carencias, como la falta de infraestructuras adecuadas o problemas de mantenimiento y limpieza, algo que se da en decenas de centros de toda la Comunidad. Hay casos especialmente graves como el de los CEIP Alfonso X y Valdebernardo de Vicálvaro, cuya falta de limpieza ha llevado a denunciar a Ferrovial, la empresa contratada para ese fin; el del CEIP Carmen Conde, que presenta goteras o el del CEIP Montelindo, de Bustarviejo, cuyo edificio requiere de una reforma integral urgente. Su comunidad educativa denuncia el “peligroso estado y situación de la caldera, un sistema eléctrico obsoleto, la insalubridad de la cocina, humedades y falta de aislamiento así como las bajas temperaturas que soportan alumnos y profesores en las aulas”.

Sin duda, nuestra educación pública necesita más recursos y más inversión. Con objeto de recuperar la calidad de la enseñanza, la FRAVM demanda la construcción de nuevos centros, la finalización urgente de los inconclusos, así como un mantenimiento adecuado de todos ellos, y rechaza de manera tajante el cierre de enseñanzas, aulas, líneas y centros, algo que choca frontalmente con esa necesaria recuperación.