El Ayuntamiento elaboró esta propuesta después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), atendiendo un recurso contencioso-administrativo de la asociación de aficionados del Atlético de Madrid Señales de Humo, declarase nula la anterior modificación puntual. Aunque el Gobierno local recurrió esta sentencia de nulidad en casación, ha optado por no esperar al fallo del Supremo y ha presentado un proyecto que, en teoría, debería servir para enmendar los abultados errores del anterior.

Sin embargo, a tenor de la FRAVM, el presente plan “no resuelve adecuadamente la cuestión” que se encuentra en la base de la sentencia del TSJM: la anteposición del interés privado al interés general. Sin lugar a dudas, un club privado, el Atlético de Madrid, ha sido hasta ahora el gran beneficiado de la reforma de La Peineta y su entorno. “El estadio es un hecho consumado consecuencia de un convenio patrimonial cuyas cláusulas establecen un acuerdo desequilibrado a favor del Atlético de Madrid”, sostiene la federación en su escrito, antes de remachar: “nunca se debió firmar un convenio asimétrico, y una vez firmado, ha habido ocasiones y tiempo de sobra para reequilibrarlo”. Pero esto nunca se ha hecho, y el club de fútbol se trasladó de unas instalaciones obsoletas a un estadio más grande y más nuevo, mientras iniciaba un negocio tremendamente lucrativo con la venta de suelo del antiguo Vicente Calderón. Un operación limpia y sin apenas riesgo con un claro perdedor: el vecindario de San Blas-Canillejas, que antes podía disfrutar de las instalaciones de La Peineta y ahora debe soportar las enormes molestias que generan los partidos de fútbol y otros eventos que tienen lugar en el Wanda.

Por eso, con el fin de restaurar el interés general vulnerado, la FRAVM solicita en sus alegaciones “la revisión de la cuantificación que se hace de las medidas compensatorias por la desafección de suelo de un destino público, a todas luces inferiores a las que un estudio más profundo y equilibrado daría lugar”. Unas compensaciones que deberían ser saldadas por el verdadero beneficiario de la venta: el club Atlético de Madrid.

Por otro lado, la federación aborda las cuatro propuestas de ordenación que incluye la modificación puntual (MPG), concluyendo que “el interés general gana” con la alternativa 3 y la defendida en el proyecto, que incluyen una gran zona verde y una inmensa superficie deportiva.

“Ahora bien, aunque no se dice en la documentación, la alternativa 3 (y la propuesta) da forma al afán del Atlético de Madrid de crear en el entorno del estadio Metropolitano su ciudad deportiva. Previa la celebración de un concurso de ideas y en el supuesto de que el club presentara el proyecto ganador, el ayuntamiento le cedería el derecho de superficie sobre una determinada extensión de los terrenos. A cambio el club construiría sus instalaciones, más varias polideportivas suplementarias y las entregaría a la corporación para su gestión. El Centro Acuático quedaría fuera del acuerdo, siendo el ayuntamiento el responsable de la remodelación y puesta en uso. Es censurable que este dato se haya sustraído a la documentación sujeta a información pública toda vez que constituye un hecho relevante a efectos de entender y evaluar la MPG”, sostiene la FRAVM.

Las asociaciones vecinales piden que se defina la futura ciudad deportiva, un complejo que, útil para el reequilibrio de la ciudad, debería servir para desarrollar un polo deportivo en el que se den cita el deporte aficionado y el deporte profesional. “Un objetivo sería alcanzar los 200.000 m2 de suelo deportivo gestionados por el ayuntamiento. En ese caso, la ratio del distrito de dotación deportiva (sin contar el suelo gestionado por el Atlético) se situaría alrededor de los 2,5 m² por habitante” cuando la actual es de 1,25 m² por habitante.

Por otro lado, La FRAVM solicita remodelar el Centro Acuático para usos deportivos y dotacionales, ganar espacio suficiente para incrementar la red local municipal de equipamiento deportivo y coordinar la planificación de las instalaciones deportivas municipales con las existentes y previstas en el resto del distrito “a fin de lograr una oferta bien dimensionada y equilibrada entre las diferentes disciplinas”.

Reducir el impacto sobre la movilidad y el aparcamiento

Nadie duda de las afecciones sobre el territorio que producen los multitudinarios eventos del Wanda Metropolitano. En la pasada liga, según datos oficiales, el estadio registró un total de 1.068.100 espectadores/as en 19 partidos, a razón de 56.215 por partido. Esto supone un 82.9% del aforo, el más alto de todos los estadios de la primera división, una auténtica avalancha de personas que se traduce en la llegada de 11.850 coches por partido, para un párking de 4.600 plazas que ni siquiera se llena. Se calcula que en cada evento deportivo entre 3.000 y 5.000 coches buscan aparcamiento en los barrios del entorno del estadio, lo que incluye Coslada e incluso San Fernando de Henares.
La MPG introduce una serie de medidas destinadas a atenuar este impacto, aunque, sorprendentemente, ninguna relativa al transporte público.

En este ámbito, la FRAVM propone la elaboración de un plan de movilidad del estadio bajo la dirección del Ayuntamiento, dando participación al tejido vecinal del distrito, que corrija las deficiencias del plan existente. La nueva propuesta ha de incorporar severas medidas disuasorias del uso del coche e incentivar los desplazamientos a pie, en bici y en transporte público.

Además, solicita regular las medidas que garanticen la preferencia del aparcamiento para residentes los días de celebración de algún evento en el estadio y un acuerdo entre las tres administraciones competentes (estatal, local y regional), en el que cada una asuma las acciones que le correspondan, para, de una vez por todas, realizar las siguientes mejoras:

– Ejecución inmediata de los accesos pendientes a la M-40.
Gratuidad de la R-3 en el tramo comprendido entre la M-40 y la glorieta con la avda. de Canillejas a Vicálvaro.
– Prolongación de la Línea 2 de Metro hasta la estación de Metropolitano y polígono de Las Mercedes.
– Trazar una línea de Cercanías que una el Corredor del Henares con la estación de Chamartín, con una estación en O´Donnell y/o apeadero en las proximidades.

En otro orden de cosas, la FRAVM incluye en sus alegaciones dos actuaciones destinadas a combatir la contaminación acústica:
– Completar el estudio de ruidos realizado hasta la fecha, de forma que se realicen mediciones en distintos tipos de eventos (deportivos y musicales), en diferentes situaciones climatológicas (con viento y sin viento…) y en diferentes horas (antes, durante y después de los eventos).
– Ampliar el estudio de ruidos a las zonas residenciales próximas, prestando atención a la contaminación acústica generada en la llamada zona de botellón antes y después de los partidos y a la contaminación producida por los vehículos en la hora-dos horas siguientes a la finalización.

El plazo para presentar alegaciones a la nueva MPG finaliza el próximo 4 de agosto. En estos momentos, las asociaciones vecinales de San Blas-Canillejas, especialmente aquellas de los barrios próximos al estadio, preparan sus escritos de alegaciones, que registrarán en los próximos días.

Aquí puedes ver el escrito íntegro de alegaciones registradas por la FRAVM.