A una semana de iniciarse las obras, las vecinas y vecinos de La Prospe pudieron ver ayer por primera vez el proyecto de remodelación de la plaza de Prosperidad, un proyecto del Ayuntamiento que ha provocado un hondo malestar entre los vecinos. Tras el encuentro mantenido ayer con Paz González, concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, sin embargo, pudieron comprobar que los responsables del consistorio han incorporado algunas propuestas vecinales a la reforma de la plaza, como la conservación de los dos niveles, del mobiliario y la zona de juegos para niños actualmente existentes; la instalación de una fuente de agua potable; la incorporación de las calles Vinaroz y Suero de Quiñónez a la plaza y la sustitución de pinos por árboles de hoja caduca. Otras, sin embargo, no han prosperado. Es el caso de la eliminación de la construcción de un aparcamiento subterráneo bajo el parque, un proyecto que, en palabras de la edil, forma parte del programa electoral y responde a la creciente demanda de aparcamientos en la zona. González aclaró que el consistorio hará lo posible por reducir el impacto del nuevo equipamiento en el parque.

En palabras de los portavoces de la A.V. Valle Inclán de Prosperidad “en la actualidad no existe ningún anteproyecto definitivo. Los dos anteriores han sido desechados y el nuevo saldrá después del verano, abriéndose el correspondiente periodo de alegaciones. Pero la idea de cubrir el aparcamiento con un polideportivo privado y de pago ha sido retirada definitivamente. Nos informa también la concejala que su idea es que el aparcamiento no tenga ningún efecto en superficie; que se reducirá el impacto sobre la vegetación al mínimo y que las entradas y salidas de acceso al parking se ubicaran en zonas de mínima incidencia”. El balance del encuentro, por tanto, es, en palabras de los vecinos, “positivo”.

El pasado mes de junio, cientos de vecinas y vecinos de la Prospe salieron a la calle para poner de manifiesto su oposición a dos proyectos dados a conocer por el Ayuntamiento de Madrid: por un lado, la construcción de un aparcamiento subterráneo de 800 plazas bajo el parque de Berlín, y por otro, la construcción de una cancha de pádel, pistas de fútbol y baloncesto de pago en plena zona verde. La justificación del Ayuntamiento no convenció a los vecinos: hacer frente a la inseguridad ciudadana y de mejorar la movilidad. En opinión de la Red de Barrio Prosperidad, de la que forma parte la asociación de vecinos, “estas actuaciones van encaminadas a erradicar la presencia de un tipo de personas que utilizan las plazas y parques para reunirse y divertirse y que, por supuesto no representan amenaza alguna para la seguridad del barrio, pero que no son potenciales consumidores de ocio”. Tras la reunión, aun a pesar de que el parking incrementará indefectiblemente el tráfico en las inmediaciones del parque, las vecinas y vecinos podrán disfrutar al menos del lugar de encuentro que supone este emblemático lugar.