La decisión tomada en la última reunión de la Comisión de Seguimiento Ambiental del Sistema Aeroportuario de Madrid (CSAM) de cerrar la pista 36L desde las 23 a las 7h (noche) es, en opinión de la FRAVM, un parche más con el que se quiere tapar la reivindicación de la supresión de operaciones nocturnas que reivindican desde hace años todos los vecinos del entorno de Barajas.

Esta medida sólo conduce a la concentración del ruido a una parte del entorno aeroportuario y la no eliminación de la mayor zona afectada: toda la zona sur, a saber, las poblaciones de San Fernando de Henares, Coslada, Mejorada del Campo, Velilla de San Antonio, Rivas-Vaciamadrid, Torrejón de Ardoz, Paracuellos de Jarama, Barajas, Alameda de Osuna y otras del norte, algunas de las cuales tendrán que soportar el tráfico de los aviones que no operen en la pista 36L cerrada.

La medida, anunciada a bombo y platillo por los medios de comunicación, no es sino una segunda versión de lo que ya sucedió nada más ponerse en funcionamiento esta misma pista: inaugurada el 4 de noviembre de 1998, fue cerrada por la noche pocos días después.

Andrés Martínez, responsable de Medio Ambiente de la FRAVM, considera que ‘hasta hoy la ministra de Fomento ha sido más sensible a las denuncias de la especulación urbanística que a la calidad de vida y la salud del conjunto de los ciudadanos afectados por el aeropuerto de Barajas. El cierre de una de las pistas del aeropuerto de Barajas de 23 a 7h es sólo un nuevo parche con el que AENA intenta acallar las protestas de los vecinos afectados en todo su entorno ya que pasamos de una situación de dispersión a otra de concentración del ruido de los aviones. Sólo unas cuantas urbanizaciones de la zona norte se beneficiarán de la medida anunciada ayer. Por el contrario, la zona sur y oeste del aeropuerto tendrán que soportar la concentración del tráfico aéreo.’