La historia se repite. Ayer, la colonia Marconi y el polígono industrial del mismo nombre (Villaverde) volvieron a cerrarse al tráfico privado desde las once de la noche hasta las seis de la mañana. Con esta medida, el Ayuntamiento de Madrid pretende evitar el ejercicio de la prostitución en esta zona, que se ha intensificado como consecuencia de la limitación al tráfico rodado impuesto en la Casa de Campo hace unos meses. A partir de ahora, sólo podrán circular por la noche los vehículos de los residentes y de aquellas personas autorizadas mediante la oportuna acreditación municipal.

El cierre al tráfico de Marconi se retoma tres años después de su puesta en marcha, paralizada por un recurso judicial que interpuso el PSOE por entender que tal medida atentaba contra la libertad de circulación.

Mabel Díaz, presidenta de la AV Residencial Resina, ha señalado que la puesta en marcha de la medida ha pillado a los vecinos por sorpresa ya que aún no han recibido los folletos informativos que el Ayuntamiento iba a repartir y faltan por concretar las instrucciones municipales para que los familiares de los residentes puedan recurrir las sanciones impuestas. Díaz aclara que “nosotros apoyamos el cierre porque hasta ahora ha servido para evitar las carreras ilegales de coches y reducir la inseguridad ciudadana, pero es insuficiente, porque… ¿qué pasa de día? Los partidos deben mojarse y regular la prostitución de una vez por todas para garantizar que las trabajadoras puedan ejercer su oficio en espacios que reúnan unas condiciones higiénicas, laborales y de seguridad mínimas”.