La difusión de las consecuencias de la nueva zonificación sanitaria propuesta por la Comunidad de Madrid que dio a conocer la FRAVM en la asamblea celebrada en Bocángel hace unos días está logrando movilizar a asociaciones y vecinos y vecinas a título individual. Tal y como recomendaron los miembros de la comisión de Sanidad, las asociaciones de vecinos se han lanzado a convocar asambleas informativas con un notable éxito de convocatoria y a recoger alegaciones a la propuesta de zonificación. La A.V. Comillas, sin ir más lejos, ha logrado recabar ¡1.200 alegaciones! en poco más de una semana que ya han registrado en la sede de la consejería de Sanidad, en la calle Aduana. La Plataforma Vecinal San Blas Simancas, por su parte, ha convocado una concentración que tendrá lugar el próximo 19 de octubre en el ambulatorio de García Noblejas. El mismo día, todas las entidades vecinales de Leganés celebrarán una asamblea en el polideportivo Pabellón Polideportivo Europa para informar de la situación del hospital Severo Ochoa, de la paulatina privatización de la sanidad pública y de las consecuencias de la propuesta de zonificación, que apuntan en la señalada dirección.

Por otro lado, la Comunidad de Madrid, en consonancia con la alegación que presentó la FRAVM el mes pasado, ha aceptado ampliar el plazo de información pública hasta el próximo 2 de noviembre, así que ¡informad y difundid las alegaciones! Con este nuevo paso adelante de la administración regional, las vecinas y vecinos de Madrid nos jugamos mucho. Tal y como recogen las alegaciones de la FRAVM, ‘el proyecto de nueva zonificación persigue garantizar al sector privado que opera en la sanidad pública la máxima rentabilidad económica y la máxima influencia política. Y puesto que la finalidad es, precisamente, aumentar el poder del sector privado, la nueva zonificación no se ha programado teniendo en cuenta las características de la población ni una correcta distribución de las infraestructuras sanitarias… de modo que aumenta los desequilibrios y desigualdades entre las diferentes áreas sanitarias de la región, lo que incrementa los riesgos para la salud del conjunto de la población’.