El 24 de octubre pasado el Tribunal Superior de Justicia de Madrid comunicó a la FRAVM y a la AV La Amistad de Canillejas la admisión a trámite del recurso contencioso administrativo presentado por ambas organizaciones en representación de la Plataforma en Defensa de la Finca de Torre Arias contra el Plan Especial que aprobó el Ayuntamiento de Madrid, un plan especial que desprotege parte del patrimonio arquitectónico de la quinta. El TSJM acepta, asimismo, las medidas cautelares solicitadas por la plataforma y da un plazo de 20 días al Consistorio para que aporte la documentación que le requiere.

La buena noticia se suma a la renuncia de la Universidad de Navarra a instalar un campo universitario en la quinta. A pesar de todo ello, la plataforma mantiene viva la lucha por la conservación y la gestión 100 por cien pública de este privilegiado enclave madrileño, como desmotraron en la manifestación llevada a cabo el 26 de octubre.

Con una pancarta en la cabecera de la manifestación, en la que se podía leer ‘Torre Arias es del pueblo de Madrid. Por la gestión púbica de la Finca, NO a la CESIÓN”, aproximadamente 2.000 personas recorrieron el barrio de Canillejas desde la estación de metro que lleva su nombre hasta la Quinta de Torre Arias, pasando por el antiguo cementerio de la villa. La marcha, que duró casi dos horas, finalizó con una obra de títeres del 15M del distrito que contaba la historia y la lucha en defensa de la finca de Torre Arias.

A pesar del reciente anuncio de la Universidad de Navarra de que renuncia a instalarse en la finca, la plataforma mantiene vivas sus reivincaciones: que se anule el Plan Especial de Protección y Uso de la finca Torre Arias que el Ayuntamiento aprobó el 28 de julio de 2014 y contra la cual se ha presentado un recurso contencioso-administrativo y que se garantice la gestión pública, social y con respeto a los valores patrimoniales y medioambientales de la finca con su declaración como Bien de Interés Cultural.

Durante la manifestación se corearon lemas como ‘Ni de nobles ni del clero, Torre Arias es del pueblo’, ‘Privatizar sabemos que es robar’ dieron paso a las intervenciones de Andrés Cabrera, portavoz de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Quinta de Torre Arias, Tito de la Fuente, jardinero municipal, y Juan Antonio Aguilera, miembro de Madrid Ciudadanía y Patrimonio. 

Quinta de Torre Arias

La Quinta de Torre Arias, ubicada al final de la calle Alcalá de Madrid, fue cedida por sus propietarios a la ciudad de Madrid “para uso y disfrute de los Madrileños” y “en perfecto estado de conservación’.

La condesa falleció hace dos años y, en lugar de abrir al público la finca, el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento ha dejado que se deteriore. Cuando la plataforma reivindicó su uso, el Consistorio aprobó con los votos en solitario del PP un Plan Especial que pretende segregar la finca, cediendo  sus edificaciones mas singulares para usos dotacionales educativos privados, derribando edificaciones emblemáticas de alto valor hitórico, cuya pérdida será irreparable,  y construyendo un nuevo edificio de 1.300 m2, así como un parking de 106 plazas, sin importarles el impacto negativo sobre todo el conjunto.

La Plataforma no baja la guardia. Recuerda que la Universidad de Navarra está construyendo una clínica en la zona norte de la finca, precisamente, con fondos de la Fundación de la Condesa de Torre Arias. Es, por tanto, un “negocio redondo para el Opus Dei: por un lado consigue el dinero de las plusvalías de los acuerdos con el Ayuntamiento y, por otro, podría optar a las edificaciones de la quinta de Torre Arias para construir la universidad privada” en un distrito, en el que hay barrios como Canillejas en los que no hay siquiera un instituto público. 

La Universidad de Navarra se ha echado para atrás porque “se ha montado un escándalo descomunal y este tipo de `publicidad’ no le interesa”, pero están convencidos de que “si cambia la situación de presión vecinal volverían a intentar la cesión.

Vídeo homenaja a la lucha vecinal en defensa de la finca de Tomassi Doblecero.