Nos han hipotecado por encima de nuestras posibilidades: gracias a la ampliación de la M-30, a una candidatura olímpica que ha salpicado Madrid de macroinstalaciones deportivas vacías y al traslado del Ayuntamiento de Madrid al Palacio de Cibeles la ciudadanía madrileña debe más de 7.000 millones de euros, una cantidad que no mengua a pesar de los ‘sacrificios’ que nos imponen.

La deuda de la Comunidad de Madrid pasó de 4.218 millones de euros a finales de 2000 a 22.104 millones de euros en 2013, un incremento que no se entiende dados los recortes aplicados en educación, sanidad, transporte…  En los barrios las consecuencias de esta nefasta gestión se dejan sentir en la suciedad, la falta de mantenimiento de parques, vías, calzadas, en la congelación de equipamientos públicos… Faltan colegios, institutos, centros de salud, centros de día…   Los jóvenes, inmersos en un paro que supera el 55%, las familias más desfavorecidas y los mayores, obligados a hacerse cargo de la manutención de sus familias con unas pensiones menguantes han sido abandonados a su suerte.  Pero nos nos vamos a quedar sin hacer nada. Por eso, el sábado 31 de mayo, en vísperas de las movilizaciones programadas para el 7 de junio las asociaciones vecinales y las organizaciones que programan la jornada #Barriosenlucha7J se encontraron en la plaza de la Villa para organizar la respuesta desde los barrios, para defender nuestros derechos y exigir que en la gestión del dinero público, ¡primero es la gente!